Nuria Espert vive uno de sus momentos más felices tras pasarse a la comedia
La actriz Nuria Espert ha confesado hoy que se encuentra en uno de los momentos más felices de su carrera tras pasarse a la comedia con 'Hay que purgar a Totó', una de las obras 'más disparatadas y escatológicas' de Georges Feydeau, que esta noche comienza en Santander una larga gira que acabará a finales de año.
Ella es la responsable de que esta obra haya llegado a los escenarios españoles. La actriz necesitaba interpretar un papel que le ayudara a 'bajar de las estratosferas de Chejov e Ibsen' y le habló de la función al director Georges Lavaudant, quien se 'quedó de piedra' cuando le propuso el proyecto, ha explicado a los periodistas.
'Hay que purgar a Totó', que se ha representado del 22 de diciembre al 27 de enero en el Teatro Español de Madrid, comienza su gira, de la mano del productor cántabro Juanjo Seoane, en el Palacio de Festivales de Santander con todas las entradas agotadas desde hace meses.
George Feydau fue un autor de éxito a comienzos del siglo XX y después menospreciado durante décadas y que ahora vuelve a representarse en los mejores teatros del mundo.
Escribió comedias vodevilescas y muy ágiles pero 'sin maridos escondidos debajo de la cama ni amantes en el armario', ha señalado Nuria Espert, a quien siempre le ha gustado este dramaturgo francés de vida atormentada, que murió en un psiquiátrico por los trastornos mentales que la causó la sífilis.
La actriz catalana comparte escenario con Jordi Bosch, que interpreta a su marido, Gonzalo de Castro, en el papel del empresario Cayetano Chitín, y Tomas Pozzi, que es su hijo de ocho años en la función.
La obra, que fue estrenada en París en 1910, es, a juicio de Espert, un ejemplo de la maestría de un autor que, como 'un mago', es capaz de construir 'una hora y media del teatro más extraordinario' a partir de una anécdota mínima.
A su modo de ver, el texto tiene además un tipo de carpintería teatral que se ha perdido en los autores contemporáneos, que hacen un teatro 'más fragmentado' donde no hay una construcción completa.
La obra habla sobre 'lo desconocidos que somos los unos para los otros' y de como el matrimonio puede convertirse en 'una carga y un peso tremendo', un tema recurrente en la última etapa del autor francés.
Como en otros de los espectáculos que Espert ha protagonizado últimamente, en este función se cuestiona el matrimonio como institución, ha apuntado la actriz, quien se considera una de las pocas personas que puede hablar mal del matrimonio porque ha estado 'felizmente casada durante 39 años'.
Para Juanjo Seone, Nuria Espert, que tenía ganas de hacer una obra en la que no sufriera, se va a convertir en una actriz cómica tremenda, capaz de hacer temblar a Lina Morgan.