Pivot: Hay un tiempo para leer y otro para beber, nunca se deben mezclar
El periodista francés Bernard Pivot, que acaba de publicar en España su 'Diccionario del amante del vino', ha señalado hoy en Barcelona que 'hay un tiempo para leer y otro para beber, pero nunca se deben mezclar'.
En una entrevista concedida a Efe Pivot ha comentado que aceptó hacer este libro, que pertenece a una colección francesa de 'diccionarios del amante de...', porque el vino le ha acompañado toda su vida.
'Nunca he querido escribir mis memorias, pero en cambio en este libro sobre el vino explico mi infancia', ha dicho el autor.
En 'Diccionario del amante del vino' (Paidós) hay autobiografía, lecturas, recuerdos de fermentación, bodega, mesa, todo para resumir: 'El vino es un cultivo, pero ante todo es una cultura, que determina la personalidad de Francia'.
Como los buenos vinos de cosecha que mejoran con el tiempo, Pivot cree que 'hay escritores que se benefician del envejecimiento y otros que se piensa que mejorarán con la edad pero acaban desapareciendo'.
Entre los escritores prometedores que finalmente se desvanecieron cita a Roger Martin du Gard, Nobel en 1937, mientras que en el otro extremo sitúa a Stendhal, 'que sus contemporáneos pensaban que no se consagraría y nunca se le había leído como ahora'.
Jugando con el símil enológico, Pivot hace referencia a escritores 'secos' como Marcel Jouhandeau o autores 'húmedos' como Colette, Baudelaire y, por encima de todos, Rabelais, el autor de 'Pantagruel', 'el más húmedo de todos los escritores franceses'.
En España, añade, es húmedo Eduardo Mendoza de 'La ciudad de los prodigios' y, sobre todo, Manuel Vázquez Montalbán, que es de una 'humedad superior'.
En su libro menciona básicamente vinos franceses, que son 'los que más conozco como aficionado al vino que soy', con dos excepciones: 'el oporto, muy ligado a mi infancia, y el jerez seco, que prefiero como aperitivo al habitual champán francés'.
Opina que Francia ha sido en los últimos años 'la bella durmiente' de los vinos, que ha visto cómo prosperaban sus vecinos de España, Italia, Nueva Zelanda, Estados Unidos o Chile: 'Francia no tiene el monopolio de las buenas cepas, tierras, especialistas o viñedos'.
Admite que una buena parte de ese renacimiento de los caldos españoles han ido de la mano de la irrupción de la nueva generación de grandes cocineros y 'no es casual que los grandes restaurantes franceses están en las zonas vitivinícolas (Lyon, Borgoña, Alsacia, Ródano), a excepción de Burdeos, aunque eso también está cambiando'.
En esa cuestión sobre qué fue primero, si el huevo o la gallina, si el vino o la mesa, el periodista francés, conductor de programas de éxito como 'Apostrophes' o 'Bouillon de culture', considera que 'el vino hace la gastronomía y no al revés'.
A pesar de que denosta, sin ningún tipo de ambigüedad, la embriaguez y el abuso del alcohol, Pivot piensa que 'la lucha contra el alcoholismo no debe situar a los viticultores como asesinos'.
En su estancia en Barcelona para promocionar el libro, Pivot espera poder degustar algunos caldos españoles que no ha probado como el propio cava catalán, un buen Rioja o vinos de la Mancha.
De momento se consuela con el buen sabor que le dejó anoche un Priorato, 'con un fuerte sabor de tanino', remarca.