La veterana 'Revista de libros' española, en busca de plumas latinoamericanas
Después de doce años de crítica literaria y análisis cultural, el reciente salto a internet de la española 'Revista de libros' la sitúa a la búsqueda de plumas de Latinoamérica para ampliar su espectro, afirmó hoy su director Alvaro Delgado-Gal.
'La presencia latinoamericana no ha sido muy grande, esencialmente porque hemos sido una revista de proyección nacional, pero ahora estamos buscando otro perímetro', dijo el responsable de la publicación a Efe.
'No porque los busquemos (a los autores latinoamericanos) con fines propagandísticos, sino porque vamos a tener un contacto más frecuente con estos países, evidentemente eso imprimirá un tono distinto', agregó el director de 'Revista de libros'.
Hasta el momento, habían participado en la publicación autores de América Latina como los mexicanos Jorge Volpi y Héctor Perea.
El salto a internet también busca afianzar la publicación en EEUU, apuntó Delgado-Gal, crítico, profesor y colaborador de diarios como El País o ABC, con dos libros publicados en su haber ('La esencia del arte' y 'Buscando el cero') y un tercero en preparación sobre la teología política.
Entre las firmas que han colaborado con 'Revista de libros' en sus análisis de campos diversos hay nombres como Vicente Molina Foix, Eduardo Mendoza, Jon Juaristi, Enrique Vila-Matas y José María Guelbenzu.
La edición digital, disponible en la red desde este mes, comprende cerca de una tercera parte de la impresa en abierto, y su totalidad bajo suscripción.
'Revista de libros', con unos 45.000 lectores, atesora cerca de 5.000 ensayos, desde su creación en 1996 con la vocación de emplear al libro como una lupa para el análisis de gran variedad de temas no solo literarios, entre ellos el arte, la ciencia, la economía y la historia.
Delgado-Gal opinó que, a pesar de que el número de lectores es mayor que en anteriores generaciones, se leen obras más simples, de menor profundidad.
'La lectura está amenazada, pero no se está dejando de leer', aseguró, para matizar que se editan más libros pero con una tirada menor.
'A veces la literatura para pasar el rato puede ser un peldaño para una literatura más exigente, o no', reflexionó.
En su opinión, el crítico literario debe ser una persona 'modesta' y 'buscar los méritos que los libros tienen y no los que le interesan a él en ese momento'.
'Hacer crítica de ensayo es más sencillo que sobre un libro de ficción, para estos hay que tener un don empático que permita abrirse a la obra', afirmó.
Delgado-Gal confesó que lee 'muy poca literatura contemporánea', por adolecer ésta de 'cierta falta de tensión'.