Los jóvenes arropan a Roa Bastos en el momento del adiós
Decenas de estudiantes paraguayos se congregaron hoy en el centro cultural El Cabildo de Asunción para despedir en silencio al escritor Augusto Roa Bastos, cuyos restos se inhumarán este viernes.
'Ayer estuvieron estudiantes de cincuenta colegios y para hoy están registrados más de cien', dijo a EFE un miembro del servicio de protocolo, mientras trataba de poner orden al ingreso de los jóvenes al lugar donde se vela el máximo exponente de la literatura paraguaya, ganador del premio Cervantes en 1989.
Entre los estudiantes que se acercaron a la capilla ardiente estuvo un grupo de jóvenes del noveno grado del colegio asunceno Verbo Divino, con quienes Roa se había reunido y merendado tres días antes del accidente que derivó en su muerte.
Roa Bastos, autor de 'Yo, el Supremo' e 'Hijo de hombre', entre otras obras, murió el martes a los 87 años, de los cuales gran parte los vivió fuera de su país, pues eligió el exilio durante el gobierno de Alfredo Stroessner.
'Estuvimos con él el martes 19. Le llevamos una merienda y un pergamino, al llegar echó unas lágrimas y en la charla nos contó un secreto: cuando era chico le gustaba copiar en los exámenes', dijo a EFE Delia Battilana, una de los jóvenes que asistieron al velatorio.
Battilana explicó que estuvieron unas tres horas con el escritor, quien se comprometió a crear un premio para un concurso de cuentos que él mismo iba a convocar en esa institución en una visita pactada para viernes el 22 de abril.
Esa madrugada, Roa sufrió una caída en su apartamento y tuvo que ser operado de urgencia en el sanatorio Santa Clara de Asunción a causa de un hematoma subdural. Cuatro días después murió de una parada cardíaca.
'Me impresionó su manera de referirse a nosotros con humildad y sinceridad, no hacía alarde de todos sus triunfos y logros y, en una ocasión, cuando le preguntamos qué mensaje podía dar, nos dijo que no era nadie para hacerlo', comentó Pabla Burgos, otra de las estudiantes que departió con el autor poco antes de su muerte.
Los restos de Roa Bastos fueron instalados este miércoles en el centro El Cabildo para que los paraguayos pudieran despedir a uno de los mejores literatos latinoamericanos del siglo XX.
A medida que han ido pasando las horas, el número de personas que rinde tributo a Roa Bastos aumenta, hasta el punto de que se están produciendo aglomeraciones en la entrada y en los pasillos del edificio.
El coro de estudiantes del Verbo Divino interpretó algunas canciones con violín y guitarra, al igual que los alumnos de centros de enseñanza como los del Sol de América y Pablo L. Avila, entre ellas algunas escritas por Roa Bastos.
La directora del Centro Cultural de la República, Margarita Morselli, explicó a EFE que este viernes se espera formar un cordón de al menos 20.000 estudiantes en el trayecto de la carroza fúnebre que conducirá a Roa Bastos a su ultima morada, el asunceño cementerio de La Recoleta.
El féretro será conducido desde El Cabildo hacia el Palacio de Gobierno, situado a tres calles del lugar, donde se le rendirá un homenaje en el que intervendrán representantes de diversos sectores de la sociedad.
El Gobierno de Nicanor Duarte ha decretado un duelo oficial de tres días, las banderas permanecen izadas a media asta y las autoridades educativas anunciaron que habrá asueto a partir del viernes a mediodía.
Además de los estudiantes, en el velatorio de Roa se han dado cita algunos amigos de la infancia y una de sus ex mujeres, María Isabel Duarte Rodi, de 84 años, madre de Augusto, hijo mayor del escritor, que falleció el año pasado en Suecia.
Fuentes familiares indicaron a EFE que el nieto del escritor, también Augusto Roa, estará presente en las exequias.
A Roa le sobreviven otros cinco hijos, Carlos Roa Mascheroni, quien se encuentra en Asunción desde el pasado domingo, y Mirta, que llegó hoy, ambos de su relación con Ana Lidia Mascheroni, quien reside en Venezuela.
Sus otros tres hijos: Francisco, Silvia y Aliria, fruto de su relación con la española Iris Jiménez, viven en Francia y llegarán el viernes a Asunción.