Saura reproduce la emoción de la música lusa para el estreno de 'Fados'
Después del éxito cosechado en su estreno en Portugal, Carlos Saura ha presentado el musical 'Fados', un recorrido por la canción típica lusa que llegará el próximo viernes a las pantallas españolas, y para el que el director ha reproducido en Madrid una típica Casa de fados.
Nueva York, San Sebastián, Huelva, Sevilla o Toronto -donde fue recibido con más de cinco minutos de aplausos- son algunos de los festivales que el cineasta aragonés ha visitado para presentar su último monográfico musical, un largo camino promocional que culminaba hoy con un mini concierto de artistas de 'Casa de fados', el proyecto generado para recrear en el largometraje estos típicos locales lusos donde acuden los fadistas, y que hoy ha tomado vida en un café madrileño.
Para la ocasión, Saura se ha rodeado de algunos de esos artistas que 'con su talento han hecho realidad la película', dijo el director, como el caso de la mexicana Lila Down y Mariza, una de las artistas portuguesas con mayor proyección internacional, a quien el aragonés ha calificado en varias ocasiones como 'la María Callas del fado'.
En este trabajo que se inició hace más de dos años, Saura sigue la senda de anteriores proyectos sobre la canción urbana moderna que comenzó en 1992 con el rodaje de 'Sevillanas'.
Después llegarían 'Flamenco' (1995), 'Tango, no me dejes nunca' (1998), Salomé (2002) o 'Iberia'(2004), entre otros, que suman nueve títulos a caballo entre el musical y el documental.
Como el resto, 'Fados' es el resultado de una 'lenta y minuciosa' labor de investigación' que, según explicaba Saura, pretende 'ampliar el universo del fado' captando la esencia 'tanto de su interpretación más ortodoxa, como de sus raíces, que vienen de Africa y Brasil'.
En este sentido el cineasta señalaba a Mariza -de madre mozambiqueña- como la perfecta fusión para entonar estos sones que, según la cantante, proponen 'una dulce melancolía' que nació 'del pueblo en los barrios lisboetas más antiguos' pero que, sobretodo, surgió 'del mar y los marineros'.
Para Mariza, que se inició en la canción en un pequeña taberna que regentaban sus padres, el fado recoge 'la magia de la vida', algo clave para que se pueda 'entender en portugués, en chino, español o inglés' y que hace que se cante con los ojos cerrados y se escuche en absoluto silencio.
En este recorrido por la música tradicional portuguesa el cineasta también ha querido reivindicar 'la unión' hispano-lusa incluyendo un 'fado flamenco' interpretado por Miguel Poveda, y reclamando, como José Saramago, 'que no sea España ni Portugal, sino Iberia'.
Pero esta Casa de fados que Saura reproduce en su último musical tiene la peculiaridad de que incluye la danza, un antecedente remoto del género luso que el realizador ha incorporado.
Asimismo, para esta historia que desgrana la íntima relación entre Lisboa y la música ha contado con el asesoramiento de otro de los grandes nombre del fado, Carlos Do Carmo, así como con la participación de Camané, Chico Buarque o Caetano Veloso, entre otros.
'Fados' ya ha experimentado la reacción del público en Portugal donde fue acogido con entusiasmo por el público lisboeta que durante la proyección aplaudió cada uno de los temas.