Tajo internacional primera zona Península con pinturas y grabados megalítico
El área del Tajo internacional es la primera zona de la Península Ibérica donde se ha podido demostrar que los pobladores del Megalítico realizaron pinturas y grabados en una misma época, mediados del tercer milenio antes de Cristo, y un mismo territorio.
Así lo ha comprobado un equipo de investigadores de la Universidad de Alcalá de Henares (Madrid), la Universidad de Extremadura, los centros universitarios lusos de Evora y Lisboa, y otros expertos, después de que en los años 80, en la Sierra de San Pedro, en Cáceres, se descubrieran pinturas prehistóricas en la cueva 'El Buraco'.
Según explicó hoy la catedrática de Prehistoria de la Universidad de Alcalá de Henares, Primitiva Bueno, en la presentación del proyecto que realzará el patrimonio de la zona, en ella existen pinturas y grabados distribuidos alrededor de la cueva, por lo que el equipo de expertos comenzó a estudiarlos en profundidad a partir de 2003.
Se trata de una serie de pinturas 'esquemáticas y antropomorfas' difíciles de encontrar en toda la Península y que presentan figuras poco identificables, asociadas entre sí y, a veces, representando exposiciones genealógicas.
Lo que más relevante es que hasta ahora se consideraba que las pinturas del Megalítico eran originarias de las zonas mediterráneas, más propias del sureste de la península, y los grabados pertenecían a las áreas del Atlántico, al oeste, explicó.
En el Tajo internacional ambos tipos de dibujos coinciden en el mismo territorio y se encuentran realizados en puntos concretos de una llanura donde debía encontrarse la necrópolis, que se podía observar con una gran perspectiva desde 'El Buraco', que se encuentra en uno de los puntos más altos de la sierra.
Este conjunto ocupa un extenso territorio a uno y otro lado de la frontera con Portugal que tiene 'muchísimo que decir de la Prehistoria' en la región, porque, además de la cueva, añadió Bueno, existen muchos dólmenes orientados a ella en la llanura que comparten la misma técnica de sus pinturas y gravados.
En uno de los dólmenes de la llanura, el que parece ser el más grande de todos, se han encontrado puntas de flecha, placas decoradas y vasijas pero, hasta el momento, no se han encontrado restos humanos, aunque la catedrática dijo tener la 'esperanza' de que el equipo localice algunos en las próximas excavaciones.
Estas excavaciones formarán parte de una serie de actuaciones que el grupo de expertos llevará a cabo para recuperar, limpiar y restituir las pinturas y dar muestra de su valor, ya que datan de, aproximadamente, mediados del tercer milenio antes de Cristo, por lo que deben de tener entre 5.000 y 6.000 años de antigüedad.
El proyecto está impulsado por la Junta de Extremadura, según señaló el director general de Patrimonio Cultural, Francisco Pérez Urban, quien aclaró que, aunque la idea está liderada por el Ayuntamiento de Santiago de Alcántara (Cáceres), se trata de una intervención que tendrá proyección más allá de la frontera con Portugal e integrará a los municipios de alrededor.