EEUU-CINE (crónica) 18-03-2005 'The Ring 2' sabe cómo meter miedo para ganarse a las mujeres
El miedo tiene nombre de mujer como demuestra el estreno hoy de 'The Ring 2', nueva entrega de una saga de horror que es un imán a la hora de llevar al público femenino al cine.
Protagonizada por Naomi Watts y dirigida por el japonés Hideo Nakata, esta saga de muerte y horror contenida en una cinta de vídeo va por su segunda entrega en los Estados Unidos y la tercera en Japón, país en el que nació la idea original.
Es un fenómeno taquillero desde su nacimiento, como demuestran los 129 millones de dólares que se embolsó DreamWorks en 2002 con el estreno de la primera versión estadounidense.
Toda una sorpresa que, como recuerda el co-presidente de los estudios DreamWorks, Walter Parkes, lo fue aún más al echar una mirada al público que inundaba las salas: eran principalmente mujeres.
'Grupos de jóvenes adolescentes de tres o cuatro chicas apenas asomando la cabeza por encima de sus abrigos', recuerda el productor.
Si bien el cine de horror ha sido un poderoso imán a la hora de llevar al público al cine, en especial a una audiencia adolescente, su atracción era mayor entre los hombres que entre las mujeres.
Incluso cuando las protagonistas eran mujeres, como es el caso de clásicos del terror como 'Carrie' (Sissy Spacek), 'Viernes 13' (Jamie Lee Curtis) o 'La semilla del diablo' (Mia Farrow), los espectadores eran hombres.
'Nunca fui una gran admiradora de las películas de terror', admite Watts, la actriz australiana que desde 'The Ring' se ha transformado en la nueva 'reina del grito'.
Su opinión ha sido compartida por numerosas generaciones de mujeres hasta la llegada de la última oleada de terror.
De los 39 millones de dólares que recaudó 'El grito' el día de su estreno el pasado octubre, el 55 por ciento vino del bolsillo del público femenino.
Esta nueva adaptación del terror japonés no está sola. El 57 por ciento de la audiencia para 'Hide & Seek' tenía nombre de mujer lo mismo que en el caso de 'Más allá' o 'The Forgotten', donde el 58 por ciento del público de estas cintas de horror fue femenino.
Hollywood está a la búsqueda de una explicación para este cambio de gustos en su público que antes huía horrorizado de las mismas cintas de terror que ahora son del gusto de las mujeres.
Las versiones son variadas. Entre ellas está el llamado fenómeno 'Buffy', en referencia a la popular serie de televisión 'Buffy, The Vampire Slayer'.
Protagonizada por Sarah Michelle Gellar, el programa fue un éxito de audiencia entre las adolescentes, como lo era su protagonista, lista a defenderse por sí misma tanto de los pesados del instituto como de los vampiros y otras maldiciones que según la serie conviven en el mismo ambiente mundano.
'Creo que además de saber actuar también tengo un cierto imán taquillero', admite Watts, con un poder sobre la audiencia que parece corroborar su presencia en 'King Kong', uno de los mayores estrenos previstos para este año.
Otra diferencia fundamental en títulos como 'The Ring 2' es el llamado terror psicológico, más miedo con menos sangre.
Como reconoce el realizador de 'Spiderman', Sam Raimi, en la década de 1980 la forma de llevar a los espectadores a ver algo de terror era el número de muertos, 'cuanto más alto, mejor'.
La fórmula sigue funcionando con los chicos, como demuestran recientes nuevas versiones de clásicos sangrientos como 'La matanza de Texas' o 'El amanecer de los muertos'.
Pero si el público que se busca es el femenino, el que acaba eligiendo qué película ir a ver durante el fin de semana, mejor será que los muertos sean menos y con poca sangre aunque más terroríficos.
'Además se trata del fenómeno montaña rusa. Cuando más miedo da, más ganas tienes de volver a verla', resume Parkes.