Virtud artística y lucha en carteles de la Guerra Civil española
Un total de 118 carteles de la Guerra Civil española (1936-1939) desvelan, en una exposición organizada en Lima por la Fundación Pablo Iglesias, las virtudes artísticas del arte político de la propaganda y también el sentimiento de lucha.
Estos carteles, elegidos al azar para la muestra limeña entre una colección de más de 2.000, fueron guardados por el régimen franquista, que terminó en 1975, en el Servicio Histórico Militar, en Madrid, y rescatados en 1997 por la Fundación Pablo Iglesias.
La colección, que se exhibe en el Centro Cultural de España, es una exaltación al propio valor estético y al impacto social humano.
'Estamos asistiendo todavía al desvelo de algunos dramas de la guerra, a las consecuencias del exilio y a las graves incógnitas de la posguerra', dijo Manuel García, organizador de la muestra.
La propiedad de los carteles de esta violenta época corresponde a coleccionistas privados o son legados de partidos políticos, sindicatos, universidades y organismos del Estado español.
Algunos de ellos fueron portada de libros en la década de 1970 sin el permiso de sus autores, y es que, según explicó a EFE el director de la fundación socialista, Salvador Clotas, 'los derechos de autor se eliminaron ya hace mucho tiempo'.
Entre los autores se encuentran Josep Renau, José Bardasano, Mauricio Amster, Emeterio Melendreras y Arturo Ballester, quienes hacen uso de técnicas como el 'collage', el fotomontaje, la ruptura del color, la transformación estética de los objetos y la tipografía.
Para Manuel García, estos autores representan 'el acervo de agitación y propaganda del sector republicano: aquellos que defendieron con las armas y las letras la legalidad constitucional democrática española del primer tercio del siglo XX'.
Sin haber utilizado un criterio específico para seleccionar los carteles, según los organizadores, lo cierto es que la mayoría pertenecen al Gobierno de la República Española, a la Junta Delegada de Defensa, al Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes y a la Subsecretaría de Propaganda española.
Se trata, en algunos casos, de carteles de organizaciones con un marcado sentido ideológico como el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), el Partido Sindicalista, la Federación Anarquista Ibérica (FAI) o el Partido Comunista de España (PCE).
Más allá de la propaganda organizada, la voz que recogía en aquellos años este arte político estaba en las propias calles, en las necesidades de un pueblo oprimido y sorprendido frente a un espejo de lucha y revolución, según se aprecia en la exhibición.
'Estos carteles deberían reforzar de alguna manera ese sentimiento de revancha que no existe en nuestro país', comentó a EFE un espectador peruano durante su recorrido, entre la emoción de contemplar un arte y diseño basado sin mesura en la ideología política.
Los asistentes advierten y comentan la combinación intensa de las postales políticas, entre los rojos y los negros anarquistas, ante proclamas como '!Alistaos, la patria os llama!'.
Las imágenes de pueblos enteros con los puños en alto, armados, hombres y mujeres cogidos de la mano y sostenidos sobre la palma de un soldado, son detalles que conmueven a quienes en estos días se acercan hasta el Centro Cultural de España.
La exposición 'Carteles de la Guerra Civil Española' está abierta al público hasta el 31 de diciembre y su propósito, como dijo a EFE Clotas, es conseguir el impacto humano y también el acercamiento de de los dos países.