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"Hoy recibo por vía oral todo lo que requiere mi recuperación. Ningún peligro es mayor que los relacionados con la edad y una salud de la cual abusé en los tiempos azarosos que me correspondió vivir", añadió el texto, el undécimo artículo que escribe desde hace dos meses y el tercero consecutivo de esta semana. En su editorial titulado "Para los sordos que no quieren oír", dedicado una vez más a fustigar la producción de etanol a partir de alimentos, Castro relató que en esta fase de su recuperación se dedica "especialmente reflexionar y escribir sobre cuestiones", a su juicio, "de cierta importancia y trascendencia". "Tengo mucho material pendiente. Para filmes y fotos que requieren recortarme constantemente el cabello, la barba, el bigote, y acicalarme todos los días, no tengo ahora tiempo. Tales presentaciones, además, multiplican las solicitudes de entrevistas", aseguró. Tras reflexionar, dice, todo el resto del tiempo lo emplea "en leer, recibir información, conversar telefónicamente" con sus colaboradores y realizar los ejercicios de rehabilitación. Dando señales de mejoría, Castro ha marcado su presencia en los últimos dos meses con los artículos que son publicados en el diario oficial Granma bajo el cintillo "Reflexiones del Comandante en Jefe", y leídos varias veces en los noticieros de radio y televisión. Sin embargo, hasta es miércoles no se había referido en ninguno de ellos a su salud y tocó solo en dos ocasiones temas actuales de la isla, como la liberación del anticastrista Luis Posada Carriles en Estados Unidos y un intento de secuestro de un avión en La Habana. El líder cubano fue visto por última vez en público el 26 de julio de 2006 en dos actos en el oriente del país, un día antes de la primera operación, pero el origen de su enfermedad y la evolución de su salud han sido mantenidos como "secreto de Estado". "A mis compatriotas no les agradaba que yo explicara en más de una ocasión que la recuperación no estaba exenta de riesgos. En general, hablaban de una fecha en la que aparecería públicamente y vestido con mi uniforme verde olivo de siempre", dijo este miércoles. En enero pasado El País de España publicó que Castro estaba en "un estado muy grave" tras tres operaciones; pero el médico español José Luis García Sabrido, quien lo examinó a mediados de diciembre -cuando negó que padeciera cáncer-, calificó de infundadas esas versiones. Cuatro días después de ser operado, Fidel cedió el poder, por primera vez en 48 años de revolución, a su hermano Raúl Castro, ministro de Defensa de 75 años, quien encabeza provisionalmente un gobierno colegiado. Sus más cercanos colaboradores afirman que Castro está al tanto de los asuntos más importantes del país, pero ni ellos ni él en el artículo de este miércoles dan fechas de un posible retorno al poder.
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