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'Pentitevi' (arrepiéntanse), clamó el Papa y hoy vino a la mente cuando con la misma energía Benedicto XVI advirtió a los traficantes de que Dios les pedirá cuentas. Los niños El Papa Ratzinger añadió en su discurso que el mal causado recibe la misma reprobación que Jesús expresó para aquellos 'que escandalizaban a los más pequeños (los niños), los preferidos de Dios'. Se refería al Evangelio de Mateo en el que Cristo hablando con los discípulos afirmó que 'el que reciba a un niño en mi nombre, a mí me recibe, pero al que escandalice a uno de estos pequeños que creen en mí, más le vale que le cuelguen al cuello una de esas piedras de molino que mueven los asnos y le hundan en lo profundo del mar'. La Hacienda de la Esperanza La Hacienda de la Esperanza fue creada en 1983 por iniciativa del franciscano alemán Hans Stapel. Cuenta actualmente con 43 comunidades presentes en Brasil, México, Guatemala, Paraguay, Argentina, Mozambique, Alemania, Rusia y Filipinas. Además de tóxicodependientes, también acoge a madres solteras, familias necesitadas, personas sin demora y enfermos de sida en fase terminal. Hoy el Papa resaltó que gracias a la terapia, que incluye la asistencia médica, psicológica y pedagógica, pero también muchas plegarias, trabajo manual y disciplina, 'son ya muchas las personas, sobre todo jóvenes, que han logrado liberarse de la dependencia química del alcohol y recuperar el sentido de la vida'. El Papa teólogo añadió que la reinserción en la sociedad constituye 'sin duda, una demostración de la eficacia de esta iniciativa, que tiene como base espiritual el carisma de San Francisco y la espiritualidad del Movimiento de los Focolares'.
'No basta cuidar el cuerpo, hay que dar brillo al alma con los más preciosos dones divinos adquiridos con el bautismo', añadió el Papa. El Obispo de Roma expresó también su solidaridad a todos los centros que trabajan en el mundo 'para devolver la vida, una nueva vida a estos hermanos presentes en nuestra sociedad y que Dios ama con un amor preferencial'. Durante el encuentro, los jóvenes cantaron numerosas canciones y los menores 'de la calle', que viven allí le regalaron el 'anillo de la solidaridad'. El Papa regaló al centro 100.000 dólares. Antes de reunirse con los tóxicodependientes visitó el nuevo templo del centro y dirigió un discurso a las monjas clarisas (Hijas de San Clara), que viven allí, a las que dijo que 'donde la sociedad no ve futuro alguno o esperanza, los cristianos están llamados a anunciar el Evangelio'. 'En medio de una sociedad consumista y lejana de Dios, donde viven tantas personas, especialmente jóvenes que intentan superar el problema de la droga, del alcohol y de la dependencia de las sustancias químicas, los cristianos deben dar testimonio del Evangelio', subrayó el Papa. Benedicto XVI concluyó asegurando que jamás hay que perder la esperanza. Tras la visita, el Papa regresó a Aparecida, donde almorzará con los responsables de la V Conferencia general del Celam en el Seminario 'Bom Jesús', donde se aloja desde la noche del viernes, cuando llegó procedente de Sao Paulo. La jornada de hoy concluirá con el rezo del rosario en el Santuario de Aparecida, visitado anualmente por ocho millones de fieles. El Pontífice estará acompañado por unos 40.000 fieles.
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