La disputa política en torno al nuevo estatuto catalán ha desatado campañas, por móvil e internet, de boicot al consumo de productos de Cataluña en el resto de España. Con su visita al Consejo Regulador del Cava, Mariano Rajoy quiere desautorizar esos llamamientos que pueden dañar seriamente la industria de los caldos catalanes. De los 221 millones de botellas de cava producidas el año pasado, 121 se dedicaron a la exportación y 100 al mercado interior.
En España, la mitad del consumo se localiza en el nordeste peninsular y área metropolitana de Barcelona, mientras que en el Centro se consume un 11%, en el área de Madrid un 7%, etc. Por países, el más aficionado al cava catalán es Alemania (53 millones de botellas) y el menos, Turquía (144 botellas en 2004).
Fernando Gª Romanillos