María Tena: 'Queremos demostrar al mundo que somos capaces de hacer negocios'

La comisaria del pabellón español en Shangái destaca la mezcla entre tradición y modernidad como las claves para atraer al pueblo chino. El inmenso ‘cesto’ compuesto por piezas de mimbre con el que se presentará España en la Exposición Universal tratará de hacer las delicias de los visitantes acogiendo una multitud de actos 'tipical spanish' con los que amortizar los 55 millones de euros invertidos por el Gobierno.


El 1 de mayo comienza la Exposición Universal de Shangái y el pabellón de España se presentará en China, ¿Cómo van los preparativos?


María Tena: Muy bien. El pabellón ya está preparado. Está formado por unas nervaduras metálicas cubiertas por casi 8.500 piezas de mimbre puestas cada una en un sitio concreto. Se ha hecho un poco como el Guggenheim de Bilbao. Es como una especie de puzzle con formas redondeadas y una inclinación y curvatura adecuadas. Cada pieza tiene un color distinto porque se han hervido en un pueblo chino a diferentes temperaturas y dependiendo de la temperatura se ha conseguido un color u otro. Eso ha dado mucho juego porque la superficie del pabellón es parecida a la piel de un tigre. Tiene sombras, letras chinas simbólicas... La verdad es que es espectacular verlo.

¿Cómo surgió la idea de utilizar el mimbre y quiénes son los responsables del proyecto?


El proyecto lo ha plasmado el estudio Miralles-Tagliabue, concretamente la arquitecta Benedetta Tagliabue que es la mujer del fallecido Enric Miralles. La idea era utilizar un material cálido y acogedor para el pueblo chino. El mimbre es un material muy sostenible. Por una parte es un edificio muy artesanal y por otra un edificio muy tecnológico. Es un pabellón que invita a entrar en él. Tiene una forma de una gran plaza con materiales puestos en curva y con formas sinuosas. Últimamente pasé con el grupo de los comisarios de la Expo en autobús por todos los pabellones y cuando estábamos pasando por el nuestro le estaba dando el sol, era de una belleza impresionante y todos empezaron a aplaudir de una forma muy entusiasta, cosa que no ocurrió con ningún otro.

Las encuestas al indican que el español es precisamente uno de los pabellones que más está gustando a los chinos, ¿cómo están acogiendo en la práctica el proyecto español para la Expo?


Sí, sí, los chinos están entusiasmados. Eso nos encanta porque lo que queremos con ese espectacular pabellón es que nos conozcan, que sepan cómo somos, cómo trabajamos, cómo es nuestra cultura… El doble mensaje de tradición y modernidad nos parece muy adecuado para representar lo que somos hoy en día en España. Esa mezcla de ser un país muy moderno y solidario y un país tradicional, al mismo tiempo, es lo que queremos enseñar. Y también transmitir que se puede trabajar con nosotros. China es la potencia ascendente más fuerte del mundo y a España le interesa mucho mantener contactos empresariales con ellos. Ese es otro de los objetivos de nuestro pabellón, no solamente acercar la cultura sino también dar un rendimiento social a la inversión que se ha hecho.

¿Cómo pretende España acercarse al ciudadano y al empresario chino?


Llevamos el diseño, la tecnología, pero también la gastronomía porque a los chinos les encanta comer, en eso somos muy parecidos. Nos vamos a intentar acercar a ellos a través de un bar de tapas de Pedro Larumbe, que es uno de nuestros mejores cocineros, porque pensamos que los chinos utilizan las comidas para hacer amistad. Por otra parte vamos a tener una fiesta de la gastronomía, celebraremos 17 semanas gastronómicas en las que participarán más de 40 estrellas Michelín. Creo que vamos a poder cautivar a los empresarios chinos también con las cosas que más conocen de nosotros que son el baile, la fiesta, los audiovisuales, con las salas del pabellón que han diseñado tres de los más importantes cineastas españoles como son Vigas Luna, Basilio Martín Patino e Isabel Coixet. Cada una de las salas quiere transmitir una idea. Vigas Luna presenta quienes somos, de dónde venimos, cuál es nuestro origen como españoles. Habrá mucho sonido, una flamenca iluminada por un solo foco, temas de flamenco y de otras fiestas españolas.

¿Cuáles son las actividades más entretenidas que se van a desarrollar dentro del pabellón?


Una cosa estupenda es que cada semana va a venir una Comunidad Autónoma. Eso servirá para mostrar nuestra pluralidad. Galicia va a traer gaiteros, vinos, gastronomía y un grupo de empresarios, como todas porque aquí interesa mucho que los empresarios españoles conozcan China. Cataluña va a traer los castellers, que se van a mover en varios sitios de la Expo, Andalucía va a traer mucho flamenco, catas de vino, de aceite, artistas... De Atapuerca vamos a hacer un importante seminario en una Universidad de Shanghái. En fin, creo que habrá un abanico de posibilidades tremendas.

¿Cómo se puede acercar la Expo de Shanghái a los españoles que no puedan desplazarse hasta China?


La Expo distribuirá materiales, en su mayor parte audiovisuales. Los medios de comunicación también serán nuestros aliados. Vamos a intentar que tengan mucho acceso a todo lo que hagamos y se cuente bien en España porque el ciudadano español ha invertido mucho con sus impuestos. Lo que queremos es que los españoles que vengan y los que no estén aquí sepan que nuestro país está quedando de una manera muy digna en China y que eso va a tener unas consecuencias. Que nosotros lleguemos allí con nuestros mejores empresarios, creadores, cultura, pintura, música, lenguaje, nuestros seminarios… todo eso va a cambiar la relación que teníamos con China. A los chinos les encanta toda nuestra cultura y queremos enseñarles que también sabemos hacer negocios.

¿Cuál es el presupuesto con el que cuentan, cuánto dinero se ha invertido?


Llevamos tres años trabajando en esta Expo, se espera la asistencia de más de 100 millones de personas. Es muy importante que España entre muy fuerte, lo que no se puede hacer es perderse entre la multitud. Contamos con 55 millones de euros que incluiría la construcción del pabellón, que ha costado alrededor de 20 millones y todo el operar de esta sociedad generando actividades culturales, ballets, artistas, el espectáculo que se va a realizar todas las tardes que se va a llamar ‘Pasión española’, una exposición de arte contemporáneo en un museo principal de Shanghái, una representación del Quijote, muchísimas actividades en las que hemos invertido este dinero.

El presupuesto se hizo antes de que se empezase a hablar sobre la crisis… ¿Ha afectado esta situación económica que ha venido después? ¿Ha habido recortes?


Sí, se hizo antes y la sociedad estatal lleva trabajando con ese dinero tres años. No ha habido recortes, pero queremos rentabilizarlo al máximo.

¿Qué personalidades destacadas van a asistir a la Expo de Shanghái?


No es oficial todavía, pero confiamos en que asistan los Príncipes de Asturias. Seguramente, el día de España, que es el 30 de agosto, vendrá una alta personalidad del gobierno, esperamos que sea el Presidente. Por supuesto, van a venir bastantes ministros y los presidentes de las Comunidades Autónomas. También los alcaldes que tienen pabellón en la Expo. Como el tema es la ciudad, se invitó a varias ciudades a mostrar sus mejores prácticas. Madrid viene con un pabellón propio, precioso, que es la representación de una ‘Casa de bambú’ que hay a los alrededores de la ciudad. Bilbao también viene con un pabellón colectivo de las mejores prácticas urbanas y también Barcelona, que mostrará la transformación de la ciudad en los próximos años. Vamos a estar generando mucha creatividad y a veces se juntarán cosas y competiremos con nosotros mismos.

¿Cuáles son los días clave de la Expo, además del día de España?


Uno es el día de la inauguración, por supuesto. Luego el día 9 que es el día de Europa. Ese día organizamos un concierto con nuestra famosísima directora Inma Shara, que va a dirigir a la Orquesta Joven de Europa. Ahí se van a reunir todos los países de la Unión en el pabellón de España. Teniendo en cuenta que somos presidencia española en el momento en que se inaugura la Expo pensamos que esa gran actividad teníamos que organizarla nosotros. Otro día importante es el 30 de agosto, que se celebra el día de España y luego el día de cada Comunidad Autónoma. Es un calendario muy largo que cualquiera puede visitar en nuestra página web.

¿Qué curiosidades destacaría de todo este tiempo de organización?


Ha habido muchas porque los chinos tienen una cultura muy diferente a la nuestra. Como curiosidad, hicimos un folleto y nos dijeron que no pusiéramos letras rojas entre letras negras porque para ellos significa ruptura de una amistad. Nos dijeron que dos bandas rojas tampoco servían porque eso quería decir prohibido en chino así que tuvimos que cambiar un diseño entero. Para venir a China a hacer negocios hay que saber toda una serie de cosas que no se pueden hacer. En este momento, de Europa somos uno de los países más valorados por China y desde el punto de vista del gobierno somos un socio estratégico, preferido para los chinos. Por eso es muy importante que aprovechemos esa situación y que nuestros empresarios sepan que allí van a ser bien recibidos y que van a poder hacer negocios.

Como resumen, ¿cuál diría que son los tres objetivos clave de España con su presencia en Shanghái?


Primero, que los chinos se den cuenta de que estamos haciendo una apuesta muy potente por ese país. Otro es que conozcan a nuestros creadores, nuestra cultura y nuestras tecnologías, lo que somos hoy en día. El tercero es que la apuesta y la inversión potente que ha hecho el Gobierno en este evento en cuanto a inversión porque es la mayor cantidad invertida para un único evento en la historia de nuestro país tenga un rendimiento social para nuestros ciudadanos, sobre todo en un momento de crisis. Mi intención es que todo se gestione con mucha transparencia y mucha austeridad. No vamos a dilapidar ni un euro.

¿Habrá algún tipo de subvención para viajar a la Expo de Shanghái?


Durante la Expo va a haber viajes bastante baratos, no creo que haya problema por eso. Yo acabo de reservar por Internet un viaje para un amigo por 700 euros ida y vuelta, tampoco son cifras inabordables. Seguramente en un momento de crisis para una persona que tenga problemas es una cifra alta, pero no son 5.000 o 6.000 euros que cuestan los billetes a otras partes del mundo. Además, merece la pena conocer China y Shanghái sobre todo porque es una ciudad que está en plena efervescencia. Todo contacto que tengamos con este pueblo tan potente y fuerte nos va a enriquecer.

Terra Noticias / Virtudes Sánchez

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