Príncipe Asturias visita futuro Centro Cultural en Washington
El Príncipe de Asturias visitó hoy el futuro Centro Cultural de España en Washington, una iniciativa del Gobierno español para potenciar las relaciones bilaterales con EEUU y que albergará la primera sede del Instituto Cervantes en la capital federal.
La visita se ha producido en el segundo día de estancia oficial de don Felipe en Washington, de carácter exclusivamente hispano, y que mañana viernes, tercero y último, le llevará a la Casa Blanca como invitado del presidente estadounidense, George W. Bush, a la celebración del mes de la herencia hispana.
El futuro Centro Cultural abrirá sus puertas, previsiblemente, en 2008, una vez concluyan las obras de rehabilitación del histórico edificio que lo albergará, durante décadas residencia del embajador español en Washington y cancillería.
El edificio, un palacete de 1923 situado en un barrio señorial de la capital estadounidense, construido para servir de residencia del vicepresidente de EEUU, aunque nunca llegó a ser ocupado, fue adquirido por el Gobierno español como sede de su delegación diplomática.
Así fue durante décadas, hasta que por razones de seguridad, debido a la degradación del barrio y la violencia en sus calles, se decidió trasladar la residencia a un lugar más seguro de Washington.
Dado que la situación ha cambiado a mejor en estos últimos años, en un acelerado proceso de recuperación urbana y social, el Gobierno español decidió dar un uso cultural al edificio, que don Felipe visitó esta mañana en compañía del alcalde de Washington, el demócrata Anthony A. Williams; del secretario de Estado español de Exteriores, Bernardino León; y del embajador Carlos Westendorp.
El inmueble tiene más de dos mil metros cuadrados construidos y ocupa una parcela de casi tres mil, con jardín y aparcamiento.
El Gobierno español, a través del ministerio de Asuntos Exteriores, ha realizado una aportación inicial de un millón de euros para afrontar, en las primeras semanas de 2007, las obras de rehabilitación y consolidación del edificio, en la actualidad en muy mal estado.
Simultáneamente al comienzo de las obras, la embajada iniciará una campaña recaudatoria de fondos entre empresas y entidades americanas relacionadas con la comunidad hispana y españolas con intereses en Estados Unidos.
El coste anual de mantenimiento y de la programación cultural que desarrolle el Centro será asumido por el ministerio español de Asuntos Exteriores.
Además de albergar las dependencias del Instituto Cervantes, el Centro Cultural de España en Washington contará con salas de exposiciones, aulas para la enseñanza del español, idioma muy demandado en esta ciudad con una importante comunidad hispana, una biblioteca, un auditorio con 350 butacas, aparcamiento subterráneo y las dependencias de la Oficina Cultural de la Embajada.
El embajador Westendorp quiere también abrir una tienda, un restaurante de cocina española, e invitar a sus fogones a los cocineros españoles más importantes, y un bar de tapas.
Según la embajada, el Centro nace con vocación de convertirse en referente de la cultura en español en Washington, como socio privilegiado de las autoridades de la ciudad y de sus instituciones culturales hispanas.
Por la tarde, el Príncipe de Asturias asistirá en la residencia del embajador a una recepción con motivo del mes de la herencia hispana, a la que está invitada una importante representación de esta comunidad, que en Estados Unidos supera ya los cuarenta millones de personas.
A esta cifra se refirió precisamente anoche el Príncipe cuando en la gala anual del Congressional Hispanic Caucus Institute, la más importante organización hispana del país, destacó que los Estados Unidos son ya la segunda nación hispana del mundo, después de México.
Ayer por la mañana en la Universidad de Georgetown, en la que realizó un curso de dos años en Relaciones Internacionales, el Príncipe de Asturias abogó por el fortalecimiento de los vínculos entre los dos países.