Amigos de la Tierra alerta de que la contaminación por herbicidas en Córdoba 'no es un hecho aislado'
La contaminación de agua potable por un herbicida contaminante detectada esta semana en Córdoba 'no es un hecho aislado', según ha advertido la ONG Amigos de la Tierra, que señala en un comunicado que 'no es la primera vez que esto sucede en esta Comunidad Autónoma'. En su opinión, este hecho, es 'una muestra más de la insostenibilidad del actual sistema agrícola español'.
Ante la noticia de esta contaminación de agua y la medida impuesta por la Junta de Andalucía de prohibir el consumo de agua procedente del pantano de Iznájar, en Córdoba, por encontrarse 'altas concentraciones del herbicida terbutilazina utilizado en los olivares', más de 250.000 ciudadanos de 25 municipios 'se han visto obligados a comprar agua embotellada para beber y cocinar', recuerda la ONG. La situación ocasionada fue calificada por la responsable de Salud de la Junta de Andalucía en Córdoba, María Isabel Baena de 'crisis'.
En este sentido, Amigos de la Tierra España insiste en que esta situación 'no es la primera vez que sucede' y alude a un hecho similar ocurrida en 2002 en el embalse de Rumblar, en Jaén, y producida por la misma sustancia, la terbutilazina, y por otra denominada 'simacina'.
A su juicio, se está dando en España 'un modelo agrícola que no permite a los agricultores otro modo de producción, obligándoles a usar enormes cantidades de productos químicos en una guerra perdida contra las plagas'. Además, apuntan, este modelo agrícola 'perjudica la salud de los ciudadanos al ingerir alimentos y beber aguas con residuos de ellos'. Según sus datos, cuatro de cada diez frutas y verduras contienen restos de plaguicidas.
La ONG cree que, ante la futura Estrategia Temática para el Uso Sostenible de los Plaguicidas en la que ya está trabajando la Comisión Europea y que obligaría a los Estados miembros, y a sus Comunidades Autónomas, a elaborar planes de reducción del uso y de los riesgos de plaguicidas, 'se debe abrir un amplio debate entre todos los sectores económicos y sociales involucrados'.
'Es urgente elaborar planes de reducción del uso de estas sustancias', señalan. Países como Dinamarca, Suecia o Noruega hace más de 15 años que los ejecutan y Alemania ha estrenado este año su Programa de Reducción.
Dada la importancia de la agricultura en España, 'es necesario empezar a pensar en un modelo productivo que garantice una buena salud, un medio rural vivo, en armonía con el Medio Ambiente y unos productos agrícolas de calidad', recuerda en el comunicado el responsable de la Campaña de Plaguicidas de la ONG, Pablo Reyero.