Hombre actual



Internacional Internacional


Conflictos y violencia en el país 17-09-2008


Evo Morales y sus opositores abrirán el 'diálogo nacional' para resolver la crisis


El presidente Evo Morales y sus opositores autonomistas iniciarán finalmente un proceso de "diálogo nacional" para tratar de superar la crisis política de Bolivia, agravada en las últimas semanas por una ola de conflictos y violencia en varias regiones del país.


Aunque la detención del prefecto (gobernador) de Pando, Leopoldo Fernández, hizo temer un nuevo recrudecimiento de la tensión en Bolivia, el gobernador de Santa Cruz, Rubén Costas, uno de los más duros opositores a Morales, firmó junto a su colega tarijeño, Mario Cossío, el preacuerdo que sienta las bases para abrir la negociación.

Queda no obstante por saber si los prefectos de Beni, Ernesto Suárez, y Chuquisaca, Savina Cuéllar, se adhieren también a esta decisión. Si es así, el diálogo político en Bolivia comenzará en Cochabamba (centro) el jueves, abordará todos los temas que han enfrentado a Gobierno y oposición y tendrá como "facilitadores" a la Iglesia Católica, países europeos y varios organismos internacionales americanos.


El presidente boliviano, Evo Morales, toma un sorbo de agua durante su discurso final ante la cumbre de emergencia de Unasur.
Evo Morales
La disposición de ambas partes para negociar llega después de semanas de protestas contra el Gobierno y una ola de violencia que se ha cobrado al menos 15 muertos y más de 100 desaparecidos en la región norteña de Pando, que continúa en estado de sitio y custodiada por los militares.

Antes de firmar el preacuerdo, el prefecto cruceño expresó su solidaridad con su colega de Pando ante la "represión gubernamental" ejercida contra él, dijo que ha sido detenido "sin el debido proceso" y confinado "en una guarnición militar" y exigió que se respeten "su vida y sus derechos".

Tras pedir tranquilidad y serenidad al pueblo cruceño ante las provocaciones de los oficialistas, Costas acusó al Gobierno de Morales de atentar contra la democracia y le responsabilizó de los enfrentamientos que puedan producirse. Pese a ello, apostó por el diálogo "franco y leal" como único camino posible para la pacificación de Bolivia.

El Gobierno de Bolivia, por su parte, saludó la decisión de los gobernadores opositores y confió en que se abra un proceso para devolver la tranquilidad al país, según el ministro del Interior, Alfredo Rada. No obstante, destacó que se ha producido una "fuerte derrota" de quienes han "conjurado" contra la democracia en el país.



Evo Morales
El documento para abrir el "diálogo nacional" fija las bases, agenda y metodología de la negociación. Se concretó tras 25 horas de trabajo entre una delegación gubernamental encabezada por el vicepresidente del Gobierno, Álvaro García Linera, y otra de los prefectos opositores, que delegaron en el tarijeño Mario Cossío.

Las bases para que Gobierno y opositores se sienten finalmente en una misma mesa se refieren a las autonomías, las ingresos procedentes de los impuestos petroleros y la entrega de las instituciones estatales ocupadas por los opositores en varias regiones. Sobre las autonomías, el Gobierno garantiza su respeto a la autonomía departamental de Pando, Beni, Tarija y Santa Cruz, regiones que han impulsado al margen del Gobierno central y del Congreso Nacional un proceso de autogobierno con la aprobación este año de sendos estatutos de autonomía.

El Ejecutivo también hace concesiones en cuanto a su nueva Constitución y acepta suspender al menos un mes la aprobación de la ley para convocar el referendo necesario para ratificarla. En cuanto a las rentas petroleras, el Gobierno reconoce el derecho de los departamentos a percibir el Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH).

Precisamente, el recorte de las rentas petroleras a las regiones para pagar una ayuda directa a los ancianos (la llamada Renta Dignidad) fue el detonante que agudizó desde principios de año el conflicto entre Morales y sus opositores autonomistas. Por la parte autonomista, los opositores acceden a levantar las medidas de presión organizadas en las últimas semanas contra el Gobierno.

Así acceden al "repliegue inmediato de las oficinas públicas e instalaciones petroleras ocupadas a raíz del conflicto por personas ajenas a las mismas" y a la suspensión de los cortes de carreteras que han mantenido paralizado a medio país.

El texto recoge también el compromiso de alcanzar un pacto institucional que permita ocupar las vacantes que impiden la normal actividad de organismos como el Tribunal Constitucional o la Corte Nacional Electoral.


Artículos Relacionados
. Por primera vez Latinoamérica intenta resolver problemas políticos sin EEUU
. El ejército boliviano detiene a Leopoldo Fernández, prefecto de Pando
. Morales dialoga con la oposición para pacificar Bolivia
. Marchas de apoyo a Morales en La Paz y contra EEUU
ver más artículos


Terra Actualidad / EFE

IMPRIMIR ENVIAR A UN AMIGO