Líderes mundiales, de Bush a Putin, inician las conmemoraciones del final de la II Guerra Mundial
Varias ciudades europeas iniciaron hoy las ceremonias de conmemoración del 60º aniversario del fin de la Segunda Guerra Mundial, con la presencia de destacados líderes, desde el presidente estadounidense, George W. Bush, su homólogo ruso, Vladimir Putin o la ministra francesa de Defensa, Michele Alliot-Marie.
Bush, de visita oficial en Riga, recordó no obstante que la dominación soviética del centro y del este de Europa tras la Segunda Guerra Mundial será recordada 'como uno de los grandes males de la Historia', y admitió que Estados Unidos desempeñó un papel significativo en la división del continente.
El mandatario estadounidense dijo que el acuerdo de Yalta firmado en 1945 por el presidente norteamericano Franklin D. Roosevelt, el líder soviético Josef Stalin y el primer ministro británico Winston Churchill, condujo a la anexión y ocupación soviética de los países del Báltico durante casi medio siglo.
'Una vez más, cuando los gobiernos poderosos negocian, la libertad de los pequeños países es de alguna manera prescindible', dijo Bush, al iniciar una gira por cuatro países para celebrar el 60 aniversario de la derrota de la Alemania nazi.
En Reims, donde Alemania firmó su rendición en la madrugada del 7 de mayo de 1945, la ministra francesa de Defensa, Michele Alliot-Marie, rindió homenaje a las víctimas de la Segunda Guerra Mundial y afirmó que los liberadores de Europa permanecerán siempre en los corazones de los europeos.
Alliot-Marie afirmó en el Ayuntamiento de la localidad que Francia y el mundo entero estarán siempre agradecidos a los generales y a las tropas que derrotaron a la Alemania nazi tras años de barbaries y opresión. 'En esta noche memorable, la noche que nadie olvidará nunca, se cumplió el objetivo establecido por el general de Gaulle', declaró la ministra.
'Los liberadores, el general Eisenhower y sus hombres, entraron en la historia poniendo fin a años de opresión alemana, terror y locura', añadió Alliot-Marie, en un discurso que debía pronunciar el primer ministro francés, Jean-Pierre Raffarin, operado hoy en un hospital parisino por una inflamación de la vesícula biliar.
La ministra destacó que siempre estarán en los corazones de los europeos 'los pilotos ingleses, los ciudadanos de la ciudad bombardeada de Coventry (Reino Unido), la ciudad asediada de Stalingrado, el gran pueblo de la Unión Soviética, las naciones de Europa central, las mujeres (del campo de concentración alemán) de Ravensbruck, todos los que murieron en los campos de la muerte, todos los que fueron oprimidos salvajemente'.
Alliot-Marie comenzó hoy los homenajes de conmemoración de la Segunda Guerra Mundial con una visita a la habitación donde se firmaron los documentos de rendición hace 60 años, que actualmente forma parte del Museo de la Rendición.
La ministra estuvo acompañada por Albert Meserlin, un veterano del Ejército estadounidense que trabajó como fotógrafo personal del comandante Dwight D. Eisenhower y por Susan Hibbert, la secretaria que mecanografió el texto del discurso de capitulación.
Meserlin, de 88 años, comentó que era 'increíble' la representación del momento que puede verse en el museo. 'Todo está igual que hace 60 años. Reconozco todas las cosas', añadió. Más tarde, Alliot-Marie asistió a una ceremonia en el centro de Reims en la que condecoró a cuatro veteranos de guerra.
El presidente francés, Jacques Chirac, celebrará mañana el 60º aniversario del fin de la Segunda Guerra Mundial con una ceremonia en los Campos Elíseos a la que asistirán también veteranos de guerra y altos funcionarios.
ALEMANIA Y POLONIA
Alemania inició hoy los actos de conmemoración con la inauguración del 'festival de la democracia', que incluye conciertos de música pop y la colocación de una cadena de velas de 30 kilómetros de longitud.
El canciller alemán, Gerhard Schroeder, recordó hoy en un artículo publicado en el diario 'Sueddeutsche Zeitung' el esfuerzo de su país por hacer frente a la 'profunda vergüenza' de ser responsables del Holocausto judío y destacó que Alemania era ahora 'un miembro respetado de la comunidad internacional'. Schroeder rindió tributo a los millones de víctimas de la guerra y a los alemanes del este que derrocaron el comunismo y tiraron abajo el Muro de Berlín en 1989.
Por otra parte, el alcalde de Berlín, Klaus Wowereit, urgió a los berlineses a que salgan mañana a la calle para asistir a las conmemoraciones oficiales del fin de la Segunda Guerra Mundial en la Puerta de Brandeburgo.
En Polonia, el presidente polaco, Aleksander Kwasniewski, rindió tributo a las tropas soviéticas que liberaron el país de la ocupación nazi, pero dejó claro que las heridas de las atrocidades estalinistas durante y después de la Segunda Guerra Mundial todavía necesitan cicatrizar.
Kwasniewski afirmó que Polonia 'está preparada para una discusión calmada y honesta' con Rusia sobre la historia turbulenta de las relaciones bilaterales. Aunque reconoció que 'el Ejército Rojo salvó muchas vidas polacas', recordó también la masacre soviética de más de 20.000 oficiales polacos y la deportación a Siberia de unos dos millones de polacos.
RUSIA
Por otra parte, el presidente ruso, Vladimir Putin, elogió hoy el heroísmo de los ciudadanos soviéticos al inaugurar un monumento en conmemoración de la victoria en la Segunda Guerra Mundial y en memoria de las víctimas, situado encima de una colina en el suroeste de Moscú, desde donde además destacó que el esfuerzo soviético liberó a Europa de la Alemania nazi.
'La valentía, la firmeza y la unidad de la gente multiétnica de nuestro país se convirtió en la fuerza principal que derrotó al fascismo', dijo Putin durante la ceremonia.
El lunes, más de 50 líderes mundiales llegarán a Moscú para la conmemoración del 60 aniversario del final de la II Guerra Mundial en Europa, donde se rendirá homenaje al gran sacrificio humano que pagó la Unión Soviética.
Entre otros presidentes, asistirán a estos actos los presidentes de España, José Luis Rodríguez Zapatero; de Estados Unidos, George W.Bush; o de Francia, Jacques Chirac. Moscú también contará con la presencia del secretario general de la ONU, Kofi Annan.
Unos 27 millones de ciudadanos soviéticos, entre soldados y civiles, murieron en la Guerra. 'Nuestro pueblo no solo defendió su tierra madre sino también la liberación de once pueblos europeos. En el campo de batalla la maquinaria militar nazi quedó destruida', subrayó Putin.
La Unión Soviética no entró en la Guerra hasta 1941, dos años después de que comenzara con la invasión alemana de Polonia, debido al pacto de no agresión que firmó con Hitler en 1939. Pero una vez entró en ella, la Unión Soviética registró la mayor parte de las víctimas y el Ejército Rojo luchó en la mayoría de las batallas épicas que dieron la vuelta a la guerra --Stalingrado, Kursk y la batalla de Berlín que selló el destino de Hitler--.
El nuevo monumento, inaugurado por Putin y el ministro de Defensa ruso, Sergei Ivanov, sobre la Colina Poklonnaya, honra el heroísmo de esos soldados de Ejército Rojo, oficiales, marines, partidarios y trabajadores que combatieron en el frente. Se trata de 15 columnas gigantescas de bronce, entre las que se encuentran diez dedicadas al Ejército Rojo; tres para las flotas soviéticas; una en memoria de los partidarios y otra en la de los trabajadores.