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La nueva entidad, 'vínculo de unión entre Europa y África', ha indicado, se formaría en torno a Francia, Italia, España, Portugal y Grecia, con la participación suplementaria, en la orilla sur, de Egipto. Estados Unidos estima por su lado que el Magreb puede 'desempeñar el papel de puente entre Occidente y el mundo arabo-islámico (...) y ser un verdadero motor de crecimiento económico en el continente africano', según una declaración del embajador norteamericano en Argel, Robert S. Ford. A dos días del inicio de las negociaciones sobre el estatuto del Sahara Occidental entre Marruecos y el Frente Polisario, el 18 de junio en Nueva York, estas exhortaciones pueden no pasar de buenos deseos si no se llega a una solución de ese conflicto, estiman diplomáticos occidentales. Argelia ha endurecido su posición en los últimos días, planteando el reconocimiento del derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación (rechazada por Marruecos) como una condición para reanudar la construcción de la UMA, fundada en 1989 para favorecer la integración económica y política de los países de Africa del norte. Libia y Mauritania, que se implicaron en el conflicto en sus inicios, en 1974, se ha desentendido. Túnez, que quiere mantener sus buenas relaciones con Rabat y Argel, se ha cuidado constantemente de tomar una posición al respecto. Lo mismo que Rabat, Argel ha reconocido que el conflicto del Sahara Occidental es un obstáculo para la edificación del Magreb. 'El problema del Sahara Occidental es un factor que bloquea el proceso de edificación del Magreb, que condiciona el futuro de toda nuestra región', declaró la semana pasada el presidente argelino, Abdelaziz Buteflika. Por lo demás, 'está cada vez más claro que la UMA no podrá ser realizada a costa del pueblo saharaui y de sus legítimos e inalienables derechos', subrayó. Argelia había sostenido hasta ahora que el conflicto del Sahara Occidental, ex colonia española anexada por Marruecos en 1975 y cuya independencia reclama el Frente Polisario, apoyado por Argel, era un problema de descolonización en manos de la ONU y sin ninguna incidencia en la construcción del Magreb.
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