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Corella explicó que otros cien desplazados colombianos 'estarían en camino en estos momentos', en autobuses que se desplazan en territorio ecuatoriano. 'Por el momento, contamos con el apoyo de la Iglesia, los militares y los policías' ecuatorianos de la jurisdicción, apuntó. Los desplazados 'han manifestado que quieren hablar con el cónsul de Colombia, pero quizá lo puedan hacer mañana', señaló Carella, tras asegurar que la ACNUR 'ha prestado su apoyo apolítico y humanitario' en esta situación. 'También hemos ofrecido albergue y alimentos a estas personas y el Ejército ecuatoriano nos ha apoyado con transporte, con un camión para trasladar a esta gente' hasta un albergue cercano a Nueva Loja, aunque los colombianos han manifestado que prefieren permanecer en la ciudad, a la espera de otros desplazados, agregó. Los colombianos provienen de la localidad de La Hormiga, en el sector conocido como El Bajo Putumayo, explicó Carella. Los desplazados, aparentemente, cruzaron la frontera a Ecuador por los sectores del puente internacional sobre el río San Miguel y por el sector de la localidad ecuatoriana de Puerto Nuevo, añadió. 'Todo está bajo control, aunque sigue llegando gente. Estamos en alerta para ver cómo se puede colaborar', agregó Carella. También una fuente de la Cruz Roja en esa zona declaró a Efe que su organización ha suministrando víveres y enseres a los desplazados, cuyo número podría aumentar en los próximos días, pues, según los mismos campesinos, otras 500 personas podrían cruzar la frontera hasta el jueves. La Cruz Roja, al momento, colabora con la ACNUR en la atención de los campesinos, que han sido alojados en la catedral de Nueva Loja, sostuvo la fuente. Señaló que con el desplazamiento, aparentemente, los campesinos buscan 'sensibilizar' al Gobierno colombiano para que atienda sus demandas. En agosto pasado, unos 1.600 colombianos se desplazaron a la localidad costera ecuatoriana de San Lorenzo, para presionar al Gobierno de Bogotá, al que exigían que ejecutara un plan de sustitución de sembrados de coca por cultivos lícitos y rentables. Muchos de esos campesinos, que eran cosechadores de hoja de coca, la materia prima para la elaboración de la cocaína, dijeron estar dispuestos a no continuar con esa actividad si el Gobierno colombiano les facilitaba la siembra de otro tipo de cultivos. Tras unas negociaciones con autoridades colombianas en San Lorenzo, los campesinos volvieron a su territorio, luego de que el Gobierno de Bogotá se comprometiera a atender sus demandas. Según las fuentes consultadas por Efe, el desplazamiento ocurrido hoy podría tener el mismo objetivo de la situación presentada en agosto pasado en San Lorenzo.
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