Acusan al Gobierno de usar a inmigrantes de Bangla Desh como 'moneda cambio'
Vecinos del barrio de Lavapiés junto con una treintena de asociaciones de ámbito nacional han denunciado hoy que el Gobierno 'utiliza como moneda de cambio' a 37 ciudadanos bangladeshíes que llevan unos tres meses viviendo escondidos en situación de 'emergencia humanitaria' en montes de Ceuta.
Según esta teoría, que han sostenido en rueda de prensa y de la que insisten que ha confirmado el cónsul del país, el gobierno de Rodríguez-Zapatero intenta negociar con Bangladesh un convenio de deportación bilateral y la instauración allí de una embajada, lo que explicaría que, por el momento, a los 37 inmigrantes ni se les haya detenido, ni deportado, ni concedido el asilo.
'A diez de las personas que en la actualidad siguen refugiadas en el monte se les había concedido el asilo por causas humanitarias y en último momento se paralizó el proceso, lo que demuestra que hay intereses políticos de por medio', ha indicado Débora Avila, portavoz de la asociación madrileña 'El Ferrocarril Clandestino'.
Avila ha explicado que el pasado viernes mantuvieron una reunión con Gregorio Martínez Garrido, jefe de gabinete del ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, y que éste se interesó por la salud de los afectados y aseguró que estudiará la situación legal de cada uno, aunque no precisó cuándo se dará una solución concreta.
Algunos de estos inmigrantes pasaron más de dos años en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes de Ceuta (CETI), cuando el límite legal es de seis meses, y ante su 'inminente repatriación' huyeron al monte, entrando 'en un limbo legal' y viviendo bajo condiciones extremas, según Teresa Sánchez, representante del área de Justicia y Solidaridad de la Confederación de Religiosos.
Montserrat Muñoz, diputada de IU, ha apoyado con su presencia a estos ciudadanos y ha prometido que su grupo 'pedirá explicaciones e información' al PSOE sobre el proceso.
'Cuando les fuimos a visitar nos recibieron llorando', ha afirmado Sánchez, quien ha añadido que algunos están enfermos y que sobreviven gracias a la atención de los vecinos de Ceuta que les surten de comida y ropa de abrigo.
Avila denunció asimismo el 'acoso sistemático' que los bangladeshíes del barrio de Lavapiés, incluso aquellos que regentan negocios y fruterías, sufren en las últimas semanas a través de 'detenciones y visitas en las que se les exige que les muestren los papeles'.
En Madrid viven en la actualidad unos 5.000 ciudadanos de esta nacionalidad, la mayoría de ellos en el distrito de Embajadores, cuyos vecinos han demostrado su 'solidaridad' con ellos en acciones como una 'sentada protesta' frente al Senado el pasado día 10 de octubre o la recogida de 4.000 firmas, que entregaron al Ministerio de Interior, el 24 de septiembre.