Aguirre considera 'engañosa' la ideología de Zapatero
La presidenta de la Comunidad de Madrid y líder de los populares madrileños, Esperanza Aguirre, denunció hoy la, a su juicio, condición 'engañosa' de la ideología del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.
'Bajo la apariencia de preconizar el triunfo apoteósico de la bondad humana como ley universal, (la ideología de Zapatero) encierra los gérmenes de algunos de los peligros más graves para vida política', opinó Aguirre en la presentación que hizo hoy del libro 'El fraude del buenismo' en el auditorio de la Mutua Madrileña.
Editado por la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES), el libro recoge las ponencias de los cinco seminarios que, coordinados por Valentí Puig y organizados por la FAES durante 2005, analizaron la tendencia ideológica que se ha denominado 'buenismo'.
Según Aguirre, el 'buenismo', llevado a sus últimas consecuencias, implicaría la desaparición del debate político y la instauración de un pensamiento único que se convertiría en totalitario, lo que puede traer consigo 'el cultivo del odio y la descalificación para el que no lo acepte'.
Reprochó al presidente del Gobierno que no defienda la unidad de España y que propicie 'una confederación de regiones o repúblicas gobernadas por coaliciones de nacionalistas y socialistas'.
Aguirre se refirió a la obra que presentó como las conclusiones de unos intelectuales que se han puesto a reflexionar sobre la ideología que sostiene Rodríguez Zapatero, y, en especial, el pacifismo, 'porque en el 'no a la guerra'', apuntó, 'ha encontrado Zapatero la palanca fundamental para su acceso al poder y para afianzarse en él'.
Reconoció en Zapatero 'un nivel inusitadamente alto de aceptación' en el momento de llegar al poder el 14-M, aunque 'en sólo 20 meses ningún presidente del Gobierno ha sufrido un desgaste tan enorme'.
'Y es que esas actitudes 'buenistas' y sus constantes declaraciones de que va a estar siempre al lado de la bondad tienen un recorrido limitado. No se puede contentar a todo el mundo. La cuadratura de los círculos de Zapatero se está demostrando imposible', consideró.
Para Aguirre esa ideología esconde, bajo una cuidada apariencia de buenas intenciones y buenos sentimientos, un claro objetivo: 'La descalificación y marginación de todas las alternativas liberales y de centro-derecha del panorama político español, porque el 'buenismo' necesita que sean malos todos los que no comulgan con sus angélicos postulados'.
'Pero la hora de la verdad ha llegado' y el 'buenismo', según Aguirre, tiene un recorrido que debería ser limitado si la oposición política y, sobre todo, intelectual e ideológica 'desenmascara las trampas y las falacias que esconde detrás de sus apariencias idílicas'.
La presidenta del PP de Madrid cree que Zapatero está incurriendo en 'una deslealtad imperdonable' por encabezar una reforma constitucional de 'profundísimo calado', a pesar de que no lo llevaba en el programa electoral.
Esa deslealtad tiene su origen en una trampa típicamente 'buenista' que Zapatero tendió a sus propios electores y a sus correligionarios provenientes de la izquierda tradicional cuando, para contentar a los socialistas catalanes, que necesitaban para gobernar a Ezquerra Republicana, hizo 'el entonces incomprensible brindis al sol de decir que aceptaría cualquier cosa que viniera del Parlamento de Cataluña', explicó.
Por último, Aguirre optó por el término 'nacionalprogresismo' como 'la etiqueta más exacta', pues el 'buenismo', dijo, 'es una mezcla del progresismo como pensamiento débil que confunde las buenas intenciones con los métodos para alcanzarlas, y del nacionalismo como llamamiento a abdicar de la libertad y la responsabilidad individuales para subsumirse en el seno de la tribu', concluyó.