Argelia y España amplían e intensifican sus relaciones
España y Argelia mantienen relaciones diplomáticas desde la independencia del país norteafricano, el 3 de julio de 1962, lograda después de una larga lucha contra el colonialismo francés.
El distanciamiento entre París y Argel por los Acuerdos de Evian, que dieron luz verde a la independencia argelina, provocó en gran medida el acercamiento del nuevo Estado a su otro vecino europeo, España, con el que le unían fuertes vínculos desde la época colonial.
Sus relaciones políticas se interrumpieron con el Tratado de Madrid (14 noviembre 1975), que puso fin a la presencia española en Sáhara Occidental -cuya independencia defiende Argelia- y repartió el territorio entre Marruecos y Mauritania.
En 1982, con la llegada de los socialistas al poder, el Ejecutivo español resaltó en numerosas ocasiones su actitud favorable a la autodeterminación del pueblo saharaui y a establecer relaciones amistosas con todos los países del Magreb.
Desde entonces afecta a todos los ámbitos la cooperación hispano-argelina, han mejorado notablemente sus relaciones, pese a registrarse algunos incidentes diplomáticos -secuestros, conflictos pesqueros o contencioso del gas argelino- y se intensificaron los contactos oficiales.
Entre los viajes de alto nivel, por parte española, figuran los efectuados por los Reyes (1983), el presidente Felipe González (1985) y el vicepresidente Alfonso Guerra (1983, 1984 y 1986).
El entonces presidente del Gobierno Jose María Aznar viajó en visita de Estado a Argelia en julio de 2000.
La entonces presidenta del Senado español Esperanza Aguirre viajó a Argelia el 31 de enero de 2001 al frente de una delegación.
Durante esa visita se entrevistó con el presidente Abdelaziz Buteflika.
Ese mismo año, Josep Piqué, entonces ministro de Asuntos Exteriores, viajó a Argelia el 1 de octubre de 2001.
Por parte argelina, las visitas más destacadas han sido las del presidente Chadli Benyedid (1985 y 1990), Ali Harún, uno de los cinco miembros del Alto Consejo de Estado (1992) y el primer ministro Mocdad Sifi (1994).
En julio de 1994, el primer ministro Sifi acogió positivamente la ayuda brindada por el presidente Felipe González hacia una salida negociada a la grave crisis interna que atraviesa Argelia, país dominado por la presión que ejerce el terrorismo integrista.
Las relaciones de la Unión Europea (UE) con el Magreb y el Sáhara Occidental fueron otros temas abordados, al margen de las estrictamente bilaterales.
El 22 de abril de 2002, el presidente Buteflika viajó a Valencia (España) donde se reunió con José María Aznar con motivo de la Conferencia Euromediterránea en la que firmaron un acuerdo de asociación entre la UE y Argelia.
La construcción del gasoducto Magreb-Europa (más de 1.100 kilómetros: 545 en Argelia, 570 en Marruecos y 40 en el Estrecho) centraron la dinámica de los contactos en esos años. Las obras se iniciaron el 23 de junio de 1992 y, dos años después (11 octubre), era inaugurado el tramo argelino.
El gasoducto, que tuvo un coste aproximado de 1.803 millones de euros, une el yacimiento de Hassi Ermel con el sur español a través del estrecho de Gibraltar y permite disponer a España de gas argelino desde el 1 de noviembre de 1996.
Consecuencia del auge integrista, el gasoducto ha sufrido algunos atentados en los cuales han resultado dañadas las tuberías y muertos los vigilantes de las instalaciones.
En septiembre de 1996, el ministro de Exteriores Abel Matutes apoyó en Argel el deseo de las autoridades de este país de establecer un acuerdo de asociación con la UE e instó a una salida dialogada de la grave crisis argelina.
Y para ese objetivo propuso un año después en Luxemburgo la creación de una 'comisión de reflexión' permanente de los países mediterráneos de la UE, que tuvo una acogida favorable.
A raíz de dicha iniciativa, en enero de 1998 se desplazó a la capital argelina la 'troika' comunitaria y una delegación del Parlamento Europeo.
Con anterioridad, en diciembre de 1997, los ministros del Interior Jaime Mayor Oreja y Mustafá Ben Mansur abordaron en Valencia el terrorismo y la forma de combatir el problema.
En febrero de 1998, el canciller Ahmed Attaf recibió en Madrid el compromiso español para ayudar a su país a combatir el terrorismo indiscriminado. El político argelino agradeció al presidente Aznar este hecho, así como la solidaridad de España con el proceso argelino de reformas institucionales y democráticas.
Las cifras sobre víctimas del terrorismo en Argelia no coinciden.
Según las estadísticas oficiales, desde 1992, han muerto unas 26.000 personas, sin embargo, según algunas organizaciones no gubernamentales, el número supera los cien mil.
Aunque en unas recientes declaraciones, el presidente Buteflika al hablar de su plan de pacificación reconoció que 'más vale detenernos en 150.000 víctimas que correr el riesgo de llegar a un millón'.
En 1999, Matutes repitió visita a Argel donde defendió los intereses comerciales españoles y apoyó el proceso argelino de reconciliación nacional.
El ministro español de Agricultura, Pesca y Alimentación, Miguel Arias Cañete, concluye una visita a Argel en julio de 2001 con la firma de un acuerdo de cooperación en materia pesquera, por el que ambos gobiernos animan a sus sectores pesqueros a desarrollar relaciones comerciales y constituir sociedades mixtas.
En agosto de 2002 las policías argelina y española firmaron en Argel un acuerdo de cooperación para consolidar sus relaciones en materia de circulación de personas y lucha contra el terrorismo.
En octubre de ese año Buteflika viajó a España donde se reunió con los Reyes y después con el presidente José María Aznar.
Por su parte, la ministra de Exteriores española Ana Palacio viajó en mayo de 2003 a Argel donde se entrevistó con su colega Abdelaziz Beljadem con quien pasó revista al Tratado de Amistad firmado hacía un año.
Durante la visita la jefa de la diplomacia española se entrevistó con el presidente Buteflika y con el jefe de Gobierno, Ahmed Uyahia.
En febrero de 2005 la Reina Sofía realizó una visita a Argel, acompañada de la Secretaria de Estado de Cooperación Internacional, Leire Pajín, donde acudió a varios centros de atención social en los que coopera España en materia de educación, energías renovables, medioambiente y artesanía.