Asamblea General respalda la 'Alianza de las Civilizaciones'
Un centenar de países de la Asamblea General de la ONU apoyaron hoy la iniciativa para forjar una 'Alianza de Civilizaciones', lanzada inicialmente por España y Turquía, y que fue asumida en julio por la ONU.
Este respaldo se produjo en el marco de una sesión del plenario de la Asamblea General, en la que se debatió el Programa Mundial para el Diálogo entre Civilizaciones, que la ONU inició en 1998.
Un centenar de países co-patrocinaron una resolución, que fue aprobada por consenso, en la que se acoge con satisfacción el trabajo especial que ha llevado a cabo la UNESCO en la promoción y salvaguarda de la diversidad cultural, así como el lanzamiento de la 'Alianza de Civilizaciones'.
El presidente de la Asamblea, el sueco Jan Eliasson, durante su intervención, puso un énfasis especial en esta iniciativa, que el secretario general, Kofi Annan, asumió y lanzó oficialmente el pasado 14 de julio.
'El objetivo de esta iniciativa es que la comunidad internacional concentre sus esfuerzos, institucionales y a nivel de sociedad civil, en tender puentes para superar las divisiones, prejuicios, falsas percepciones y polarización que socava la confianza y que amenaza potencialmente la seguridad internacional', declaró Eliasson.
Recordó que Annan nombró un Grupo de Alto nivel para que reflexione y presente recomendaciones y medidas concretas para que prospere esta iniciativa, que fue impulsada inicialmente por el presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero y el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan.
El embajador español ante la ONU, Juan Antonio Yáñez-Barnuevo, intervino en la sesión para expresar el apoyo de España a cualquier iniciativa y actuación encaminada a generar un mayor entendimiento de culturas y a promover la paz.
'La iniciativa para la Alianza de Civilizaciones no tiene vocación de sustituir u orillar otros esfuerzos de la comunidad internacional en esta dirección', señaló el diplomático.
Lo que pretende, según anotó, es proyectar las acciones de los países en un 'plano nuevo y distinto', con un enfoque particular en las relaciones entre Occidente y el mundo islámico, 'pero abarcando en general, problemas de la misma naturaleza que se presentan en todas las culturas y sociedades'.