Banco Mundial: La economía china crecerá el 9,6 por ciento en 2007
El crecimiento chino se ralentizará hasta el 9,6 por ciento en 2007 (en comparación con el 10,7 por ciento del año pasado) y el crecimiento de sus exportaciones será menor que en 2006, según las previsiones del Banco Mundial (BM) difundidas hoy.
El BM prevé que las exportaciones chinas crecerán este año en un 19,8 por ciento (frente al 24 por ciento del año pasado) debido a la apreciación del yuan, el aumento de los costes como la tierra y los salarios chinos, la reducción de la devolución del IVA de exportación de algunos productos y otras medidas puestas.
Mientras que las importaciones crecerán el 17,5 por ciento frente al 16,3 por ciento del año pasado.
Las balanza de pagos real de las cuentas externas chinas alcanzarán los 260.000 millones de dólares (en 2006 fueron 230.000 millones).
El superávit comercial chino, uno de los mayores del mundo junto con el de Japón, seguirá creciendo pero a un menor ritmo debido a que la capacidad de la industria manufacturera china se está moderando.
'Una economía mundial flexible significa que las perspectivas de demanda de las exportaciones siguen siendo buenas, aunque menos boyantes que en 2006', señala el informe.
El índice de precios al consumo se disparará hasta una media del 2,5 por ciento en el primer trimestre, frente al 1,5 por ciento de todo el 2006, en cuyo último trimestre se dispararon los precios de los cereales.
La inversión se frenará 'drásticamente', indica el informe de 21 páginas del BM, mientras que el consumo crecerá con solidez gracias al aumento de los salarios y a las inversiones gubernamentales en sanidad y educación.
El principal problema de la economía china seguirá siendo la reestructuración y un cambio en la forma de crecimiento que sea más equitativa, lo que significa un cambio desde una economía basada en la producción a otra más centrada en los servicios y con medidas que protejan las fuentes de energía y el medio ambiente.
Recomienda el BM seguir encareciendo la moneda china, el yuan, que desde el verano ha aumentado una media del 5,3 por ciento frente al dólar, debido a la reciente subida de la inflación.