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Caldera aprovechó su intervención para reclamar al líder del PP, Mariano Rajoy, 'coherencia, rigor y que abandone la hipocresía', porque el empadronamiento por omisión se aprobó en una circular de 1997, cuando gobernaba el PP y preguntó por qué antes se podía aplicar y ahora no. En este sentido, sostuvo que esta fórmula se puede y se debe aplicar porque 'es una norma correcta' que permitirá a todo aquel que pueda demostrar con un documento público fehaciente que estaba en determinado municipio antes del 7 de agosto de 2004, obtener un certificado de empadronamiento y pedir la legalización si cuenta con un contrato de trabajo. El ministro explicó que la lista 'consensuada' por el Consejo de Empadronamiento de documentos válidos para solicitar el empadronamiento permitirá a los Ayuntamientos a partir de mañana poder empadronar con todas las garantías a las personas que estaban en sus municipios y que por una u otra razón no estaban empadronadas. Recordó al respecto que el empadronamiento es obligatorio, y en presencia del alcalde de Guadalajara, Jesús Alique, dijo que cualquier regidor tiene la facultad de ordenar el empadronamiento si sabe que hay alguna persona que no está empadronada en ningún sitio.
'La ley lo exige, y por lo tanto es ilógico que pueda haber ciudadanos sin empadronar, y si se les puede empadronar y tienen empleo creo que se debe legalizar su situación'. Caldera, quien viajó esta tarde hasta la capital alcarreña para interesarse por el proceso de normalización en Guadalajara y en Castilla-La Mancha, afirmó que con este proceso también se legaliza el empleo, lo que permitirá que aflore parte de la economía sumergida española. 'No sería explicable el crecimiento económico que se está registrando en España sin la aportación de la mano de obra extranjera, y esto va a ir mejorando a medida que legalicemos todas estas situaciones', agregó. Por ello, hizo un llamamiento a los empresarios de Guadalajara y de Castilla-La Mancha a que sigan legalizando a sus trabajadores.
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