Chirac y Mohamed VI hablan inmigración durante visita privada rey
El presidente de Francia, Jacques Chirac, se reunió hoy con el rey de Marruecos, Mohamed VI, en un encuentro de carácter privado que, sin embargo, ha permitido a ambos hablar acerca de asuntos de interés general, como la inmigración ilegal.
La discreción rodeó la visita del rey alauí al Palacio del Elíseo, cuyos portavoces se escudaron en que se trata de una estancia estrictamente privada para evitar hacer comentarios.
Fuentes marroquíes, por su parte, se limitaron a señalar que en el encuentro se habló no sólo de la inmigración ilegal, sino también de la situación del Sahara occidental y del Magreb en general.
Chirac recibió y despidió en las escaleras del Elíseo a su invitado, con el que estuvo algo más de una hora.
Mohamed VI fue uno de los ausentes en la reciente cumbre de jefes de Estado o de Gobierno de países de la UE y la ribera sur del Mediterráneo, que tuvo lugar a finales de noviembre en Barcelona y que tiene como objetivo básico promover y consolidar la cooperación política, económica y cultural entre las naciones de las dos orillas.
En esa reunión de Barcelona uno de los ejes de debate fue la lucha contra la inmigración ilegal, que preocupa a Europa y que tuvo un aldabonazo hace mes y medio con las imágenes de centenares de inmigrantes africanos que intentaban sobrepasar las vallas fronterizas que separan Marruecos de las ciudades españolas de Ceuta y Melilla.
Rabat se ha ofrecido a albergar en 2006 una conferencia entre la UE y países africanos para abordar el fenómeno de la inmigración en su conjunto, con énfasis no sólo en los controles fronterizos, sino también en la colaboración europea para favorecer el desarrollo económico de los Estados pobres, causa principal del éxodo masivo de emigrantes.
Francia respalda la celebración de esa conferencia y, junto a Marruecos y España, presentó en la cumbre de Barcelona un documento para persuadir al resto de socios comunitarios y a los vecinos del sur de la necesidad de un nuevo enfoque de la inmigración ilegal.
Ello incluirá la definición de un espacio de cooperación policial y judicial que impida o dificulte las entradas ilegales, así como acuerdos de readmisión de emigrantes con sus países de origen, pero también los aspectos de cooperación al desarrollo y la elaboración de políticas para la inserción social de los inmigrantes legales.
Otro elemento de interés en la actualidad es la situación en el Sahara occidental, cuando se han cumplido en noviembre treinta años del reparto de ese antiguo territorio español entre Marruecos y Mauritania.
La ONU, que ha tomado cartas en el asunto, defiende el derecho a la autodeterminación de los saharauis, pero las diferencias entre Marruecos y el Frente Polisario son sustanciales.
Francia mantiene lazos históricos con los países del Magreb, en especial con Marruecos y Argelia, por lo que está muy interesada en su evolución y en las relaciones que estos dos países tienen entre sí, no siempre buenas.
Por eso Chirac y Mohamed VI han podido hablar de la coyuntura política en el Magreb, mientras el presidente argelino, Abdelaziz Buteflika, se recupera en un hospital parisino de una operación de úlcera sangrante de estómago que requirió su internamiento a finales de noviembre.