Comités Populares de Resistencia juran vengar muerte militantes
Los Comités Populares de la Resistencia advirtieron hoy, domingo, de que vengarán la muerte de tres activistas de las 'Brigadas de los Mártires de Al-Aksa', vinculadas a Al-Fatah, que perdieron la vida anoche en un ataque aéreo israelí en Gaza.
El portavoz del grupo armado, formado por independientes y disidentes de otras facciones palestinas, Abu Mujahed, afirmó que 'nosotros en los Comités Populares de la Resistencia responderemos con dureza al horrible asesinato de tres miembros de las Brigadas de los Mártires de Al-Aksa'.
Las amenazas de Abu Mujahed aparecieron en un comunicado remitido a medios de comunicación en el que se agrega que la 'respuesta tendrá lugar en cualquier lugar donde esté el enemigo (Israel), y este golpe aumentará nuestro poder'.
'Este ataque también reafirmará nuestro cometido de continuar con la lucha armada y la resistencia hasta que forcemos al enemigo a abandonar nuestras tierras', añade la nota de prensa.
Las advertencias vertidas por los Comités siguen al ataque registrado esta mañana en la ciudad israelí de Petaj Tikvá, en el que murió una mujer y otros tres israelíes resultaron heridos de diversa consideración al ser apuñalados por un atacante palestino.
El atacante subió a un autobús que hacía el trayecto entre Tel Aviv y Petaj Tikvá y comenzó a apuñalar a los pasajeros, dijeron testigos presenciales.
El portavoz de la Estrella Roja de David (equivalente a Cruz Roja), informó de que mujer, de unos 60 años, resultó herida de forma crítica en el pecho y murió camino al hospital.
Uno de los heridos sufre heridas graves y los otros dos leves.
Todos ellos ingresaron en el hospital Beilinson, a una distancia de un kilómetro del lugar de los hechos.
El atacante, un palestino de unos 20 años, fue reducido por otros pasajeros y arrestado por la policía, que lo entregó a los servicios secretos para el interrogatorio.
La radio pública israelí informó de que el palestino reside en Jerusalén Este y llegó a la ciudad de Petaj Tikva, a unos 70 kilómetros, gracias a la tarjeta de identidad israelí en su poder.