Hombre actual




Nacional Nacional


crisis inmobiliario 28-11-2008


Concurso de Habitat es por volumen el segundo mayor del inmobiliario español


El proceso de concurso -antigua suspensión de pagos- que hoy ha presentado Habitat es por volumen de pasivo, 2.300 millones, el segundo mayor que se presenta en toda la historia del inmobiliario español.


El mayor proceso concursal del sector lo sigue ostentando Martinsa-Fadesa, que le otorgó el juez el pasado mes de julio con un pasivo 5.200 millones sobre un patrimonio de 10.805 millones.

Habitat, la quinta inmobiliaria de España, le ha arrebatado el puesto a Tremon, que hasta ahora ocupaba el segundo lugar, después de haber ido a concurso con una pasivo de 900 millones de euros.

Pero que los tres concursos mayores de volumen se hayan presentado en los últimos cuatro meses dice mucho de cómo está un sector que hasta hace nada era el principal motor de la economía.

Habitat era un pequeña promotora que había fundado José María Figueras, padre del actual presidente, Bruno Figueras, en 1953 asociado con Josep Suñol, quien todavía es socio de la empresa.

José María Figueras fue un empresario fruto del 'porciolismo' en la ciudad de Barcelona y en 1979 fue elegido presidente de la Cámara de Comercio de Barcelona.

Un año antes otro promotor, Josep Lluís Núñez, asumía la presidencia del FC Barcelona, y el dúo Núñez-Figueras ejemplificó como nadie cómo promotores castellanohablantes tomaban el relevo de la agotada burguesía textil en la capital catalana.

Habitat vendió mas de 35.000 viviendas y la segunda generación de la familia dejó la gestión en mano de Bruno Figueras, el actual presidente, quien además mantuvo siempre un activo protagonismo como presidente del Salón de Feria de Barcelona, Construmat.

Habitat capeó bien la crisis de 1993, igual que Núñez y Navarro y el resto de promotoras catalanas de corte familiar, con bajos niveles de endeudamiento y una actividad muy centrada todavía en Barcelona, y a partir de entonces decidió crecer y operar en otras ciudades.

En 1998, cuatro años después de la muerte de José María Figueras, su hijo Bruno dio un golpe de mano y entró donde el resto de empresas familiares no se habían atrevido: se asoció con los norteamericanos de Hines y promovió con ellos los primeros pisos de Diagonal Mar, un nuevo barrio en Barcelona, donde muchos auguraron que fracasaría.

No fue así: Habitat asumió un 30% de la inversión de 66 millones de euros y fue el único de los promotores históricos que se benefició de un negocio fantástico. Le siguieron otros, como Espais o Amrey, pero con márgenes sensiblemente menores.

Diez años después Habitat parecía la promotora más moderna de la cinco familiares catalanas -Núñez y Navarro, Vertix, Llave de Oro, Habitat y Metro 3- pero le faltaba volumen.

Bruno Figueras fue el único que asumió el riesgo de que su grupo aprovechara los años de bonanza y el bajo precio del dinero para, igual que habían hechos otros promotores españoles, como Luis Portillo (Colonial) o Enrique Bañuelos (Astroc), dar un paso adelante y convertirse en uno de los grandes del mercado español.

La compra de Ferrovial Inmobiliaria hace dos años pareció entonces una buena alternativa no sólo a la dirección de Habitat, sino también a los socios minoritarios que se sumaron al proyecto con un 25% -Emilio Cuatrecases, Dolores Ortega, Isak Andic, Emilio Rodés y Construcciones Castro- y a los bancos, que le dieron 2.100 millones en créditos. No obstante, hoy parece claro que el precio pagado fue excesivo.

El brusco cambio del mercado residencial y la fuerte restricción del mercado crediticio pilló a todos con el pie cambiado y ha desembocado en la solicitud de concurso de hoy.

A mediados de este año la previsión de Promociones Habitat era acumular pérdidas por valor de 650 millones entre 2007 y 2009, pero todo apunta a que los resultados finales serán sensiblemente peores.



Terra Actualidad - EFE

IMPRIMIR ENVIAR A UN AMIGO