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Nacional


SENTENCIA-AGRESION 01-08-2005


Condenan agente 6 meses por lesionar traficante drogas en arresto


La Audiencia Provincial de Madrid ha condenado a seis meses de prisión a un agente de la Policía Nacional por lesionar a un presunto traficante de drogas cuando, junto a otro compañero, ya fallecido, iba a detenerle el 12 de junio de 1998.


En concreto, el tribunal condena al agente a la pena citada por un delito de lesiones y aprecia una agravante de responsabilidad criminal por prevalerse de su condición de funcionario de policía, además de una atenuante por dilaciones indebidas.

En el juicio también se sentaban en el banquillo otros dos agentes, acusados también por el fiscal, como el condenado, de un delito de torturas y de lesiones, de los que han resultado absueltos.

Los hechos ocurrieron sobre la una y media de la madrugada del 12 de junio de 1998, cuando los tres agentes y el fallecido se encontraban trabajando en el poblado de La Celsa, donde realizaban labores contra el tráfico de estupefacientes.

Los agentes absueltos ahora observaron a un hombre entrar y salir de una chabola del poblado, y ante la sospecha de que portara alguna droga informaron al policía condenado y al fallecido, mediante los medios de transmisión de que disponían, para que le interceptaran, lo que consiguieron en la carretera que une La Celsa con la calle Joaquín Garrigues Walker.

Tras identificarse con sus placas reglamentarias, le requirieron para que les entregara la sustancia estupefaciente, pero el hombre comenzó a proferir insultos contra los policías y sacó de su cintura una pistola negra con cachas blancas, que con posterioridad se comprobó que era simulada.

Los agentes se abalanzaron sobre él para quitársela, lo que consiguieron, pero cayeron los tres al suelo, aunque el hombre continuó en su actitud violenta.

Los dos agentes le golpearon fuertemente con puños, patadas y con algún objeto, hasta que llegaron sus otros dos compañeros para ayudarles a reducirle y a ponerle las esposas.

Como consecuencia de dicha agresión, el hombre sufrió distintas lesiones en la cara, oídos, tórax, un muslo y en el cráneo, además de náuseas y vómitos, por lo que fue trasladado al Hospital Gregorio Marañón, donde fue intervenido quirúrgicamente y permaneció 16 días.

La Sala considera que las lesiones que sufrió el presunto traficante 'no comportan algo más que una actuación policial puntual y abusiva, no acreditándose la existencia de una actuación de cierta contumacia y persistencia en la actuación delictiva'.

El tribunal entiende que 'la actitud rebelde y violenta que el detenido mantenía' con los agentes produjo en los mismos 'una reacción de gran intensidad y violencia con el empleo de una fuerza física contundente y desproporcionada que viene a integrar una grave extralimitación de los agentes de la policía en el ejercicio de sus funciones, pero que no integran el delito' de torturas.

Para la Audiencia, las pruebas practicadas no ofrecen 'contundencia, claridad y fiabilidad necesaria para desvirtuar la presunción de inocencia' de dos de los acusados, por lo que les absuelve.

Sin embargo, el tribunal considera que sí ha quedado probado que el agente condenado hizo valer su condición de funcionario de policía, mostrando su placa reglamentaria, y que aprovechó ese 'abuso de superioridad en el plano moral' en la agresión al presunto traficante, pese a que éste se encontraba detenido.



Terra Actualidad - EFE

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