Consejero rey Mohamed VI pide estatus similar a Turquía en UE
El consejero del rey de Marruecos Mohamed VI, André Azoulay, ha reclamado hoy para su país un estatus similar al de Turquía en un posible proceso de adhesión a la UE y ha asegurado que 'no aceptaremos ningún modelo impuesto desde fuera' en las reformas políticas y económicas en curso en el reino alauí.
Azoulay, que ha pronunciado en Barcelona una conferencia en el Círculo de Economía, dentro del ciclo 'Europa desde la periferia', ha afirmado que en Marruecos 'no queremos que las reformas sean de maquillaje', por lo que 'iremos a nuestro ritmo', porque 'esta lentitud también es sinónimo de éxito'.
Ante un nutrido grupo de empresarios catalanes y después de ser presentado por el presidente del Banc Sabadell, Josep Oliu, el consejero real ha lamentado la fragilidad de los lazos euromediterráneos, que a su juicio no van más allá de los aspectos económicos por falta de un promotor como lo fue Alemania en el caso de la apertura al este de la UE.
Azoulay, que integrará el Grupo de Sabios que promoverá la Alianza de Civilizaciones, ha señalado que 'hasta ahora', ni España ni Francia han actuado como promotores del fortalecimiento de las relaciones euromediterráneas y de la candidatura marroquí a la adhesión en la UE.
Según el asesor de Mohamed VI, 'no será posible un verdadero proyecto euromediterráneo si sólo mantenemos el marco económico y no avanzamos en el institucional, estratégico y político'.
También ha recordado que ya en el año 1983 el rey Hasán II, del que también fue asesor, envió una carta a Bruselas en la que pedía el inicio de un proceso de adhesión a la UE y que 'todavía no ha recibido una respuesta'.
'No tenemos ningún tipo de complejo respecto a Europa' y 'no tenemos ninguna pretensión de parecernos a los países con los que nos queremos juntar', ha matizado en el transcurso de su conferencia, antes de sentenciar que 'no necesitamos la caridad de nadie, pero sí cooperación'.
El ex banquero ha hecho referencia a los últimos años en que se instalaron 'el miedo, las diferencias e incluso la confrontación' en las relaciones entre España y Marruecos, una situación que ha calificado de 'accidente de la historia' promovido, como en otros tiempos, 'por personas de un lado y otro de la frontera que han optado por la confrontación'.
Sin embargo, Azoulay ha hecho hincapié en que los vínculos entre España y Marruecos atraviesan por un 'momento especial', hasta el punto de asegurar que 'nunca antes los lazos de confianza habían sido tan fuertes como ahora' y 'nunca antes' las empresas españolas habían sido tan dinámicas en el país magrebí, sobre todo porque 'asumen unos riesgos que no asumían hace cinco años'.
En cuanto a los recientes episodios de asaltos a la valla fronteriza por parte de inmigrantes subsaharianos, ha manifestado que estos 'momentos de crisis' han demostrado que ambos países son 'capaces de gestionar muy bien' la tensión.
A pesar de las buenas palabras, Azoulay ha lamentado que en la mayoría de los ciudadanos españoles y europeos se mantenga la 'desconfianza sociocultural', algo que debe combatirse, ha dicho, con educación, formación y creatividad.
En este sentido, ha remarcado que 'como marroquí, puedo optar a todos los valores de los europeos' y se ha distanciado de los comentarios del presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad -quien dijo en una conferencia ante estudiantes que Israel 'debería ser borrado del mapa'-, afirmando que 'no me identifico en absoluto con este tipo de declaración'.
Ha apostado por avanzar 'lentamente, pero con seguridad' en las reformas y ha destacado que 'cada día somos una democracia que funciona mejor y una administración menos burocrática'.
Azoulay ha defendido la integridad territorial marroquí y ha reconocido que existen 'tensiones' entre el reino alauí y Argelia, un factor, ha dicho, que 'limita' el proceso de integración regional.