Consejo insta a Israel a investigar ataque contra base de ONU
El Consejo de Seguridad instó hoy a Israel a abrir una investigación por el ataque que perpetró en un puesto de vigilancia de la ONU en el sur del Líbano, aunque no condenó la acción debido a la firme negativa de EEUU.
Tras intensas negociaciones, los 15 miembros del Consejo finalmente lograron adoptar una declaración presidencial, que tuvo que ser suavizada, para obtener el consenso de EEUU.
En el documento se expresa la 'profunda conmoción y perplejidad' del Consejo por el bombardeo aéreo israelí del pasado 25 de julio contra la Fuerza Provisional de la ONU en el sur del Líbano (FPNUL), en el que murieron cuatro observadores militares.
Asimismo, se exige al Gobierno de Israel que abra una investigación amplia sobre el ataque, en el que se tomen en consideración materiales relevantes de las autoridades de la ONU, y que haga público los resultados lo antes posible.
Sin embargo, no se condena la acción israelí ni tampoco se hace referencia a que el ataque fue 'deliberado', como se expresaba en otras versiones anteriores de la declaración y como declaró el propio secretario general de la ONU, Kofi Annan.
En la declaración, el Consejo también expresa preocupación por la seguridad del personal de la ONU y pide a 'Israel y a otras partes implicadas en el conflicto que cumplan con sus obligaciones bajo el derecho humanitario internacional relacionadas con la protección de los funcionarios del organismo mundial y personas asociadas.
Tras extender el pésame a las víctimas de los familiares, también expresaron sus condolencias a los gobiernos de Austria, Canadá, China y Finlandia, de donde procedían los cuatro observadores militares que perdieron la vida en el ataque israelí.
En la declaración, que fue leída por el presidente de turno del Consejo, el embajador de Francia, Jean Marc de la Sabliere, también se expresa la preocupación por las víctimas civiles, tanto libanesas como israelíes, y por la destrucción de infraestructuras y el aumento del número de desplazados.
El embajador de Israel ante la ONU, Dan Guillerman, expresó su 'profundo dolor' por la muerte de los cuatro observadores militares en lo que calificó como 'un trágico incidente' y celebró la adopción de la declaración por parte de los miembros del Consejo.
Criticó a Annan por haber declarado de forma 'irresponsable' que el ataque fue intencionado, y agregó que Israel actúa como mucha cautela para evitar víctimas civiles y apuntar como blanco al personal de la ONU.
'En las guerras ocurren accidentes y tragedias. Incluso Israel ha perdido algunos de sus efectivos debido a disparos de fuego amigo', señaló.
Aún así, dijo que todo será clarificado en la investigación que ha abierto su gobierno y que no requiere de la cooperación de la ONU, ya que considera que su sistema judicial es 'reputado' y 'fiable'.
Para el diplomático israelí, el Consejo no debería renovar el mandato de la FPNUL por considerar que durante sus 28 años de existencia 'no ha sido efectiva', y que su carácter interino debería terminar cuando acabe su mandato, a finales de julio.
Favoreció, en cambio, el despliegue en el sur del Líbano de una fuerza multinacional, con la autorización del Consejo de Seguridad, pero no bajo el mandato de la ONU.
Por su parte, el embajador de China, Wang Guangya, mostró su satisfacción por haber alcanzado un acuerdo en la declaración, pese a lamentar que se haya moderado el lenguaje del texto, pero señaló que era 'lo único que se podía hacer en estas circunstancias'.
'Con la adopción de esta declaración, el Consejo no solo hace justicia a las víctimas y a las familias, también hace justicia a esta organización y a los hombres y mujeres que trabajan para ella en todo el mundo', declaró.