Conversaciones de paz para Darfur concluyen sin muchos avances
La actual ronda de negociaciones de paz para Darfur, en el oeste de Sudán, se completó hoy sin que se lograran muchos avances en los temas de la agenda: la forma de compartir el poder y la riqueza de la región y los mecanismos de seguridad.
Esta etapa de las conversaciones para pacificar el oeste sudanés, que están auspiciadas por la Unión Africana (UA), comenzó el 15 de septiembre pasado en Abuya, la capital federal de Nigeria, con la asistencia de representantes del régimen de Jartum y de los rebeldes del Ejército de Liberación de Sudán (SLA, en inglés) y Movimiento para la Justicia y la Igualdad (JEM).
Los 35 días de discusiones se vieron afectados por continuas violaciones de la tregua por parte de todas las facciones y el asesinato de cuatro soldados nigerianos, miembros de la fuerza de interposición de la UA en Darfur, que fueron abatidos por insurgentes, presuntamente, del SLA.
Pese a los contratiempos, las partes dijeron estar ahora mejor preparadas para encarar negociaciones sobre los temas principales de la iniciativa pacificadora durante la séptima ronda de conversaciones, que se espera comience después del Ramadán, mes sagrado para los musulmanes.
En un comunicado, los participantes de las conversaciones que terminaron hoy señalaron que, 'aparte de lograr un progreso sustancial en los principios generales para compartir el poder, también sostuvimos algunas discusiones sobre el sistema federal y todos los niveles de gobierno' que se aplicará en Darfur.
'Confiamos que, aun cuando los logros hayan sido modestos, hayamos podido colocar los cimientos que nos permitirán avanzar en los temas más sustantivos referidos al compartimiento del poder, que serán incluidos en la próxima ronda de negociaciones', señala el documento.
Los delegados anunciaron también la adopción de la agenda de conversaciones sobre la forma de compartir la riqueza petrolera de Sudán y el inicio de consultas 'informales' sobre temas de seguridad y negociaciones para un cese de hostilidades permanente.
El comunicado fue firmado por el ministro sudanés para la Juventud y Cultura, Mohamed Yusif Abdallah, en nombre de las autoridades de Jartum, y los representantes del SLA y JEM, Abdul Wahid Mohamed Ahmed Elnor y Ahmed Tugod Lissan, respectivamente.
Fuentes allegadas a la UA manifestaron que el resultado de esta ronda de conversaciones no estuvo a la altura de las expectativas de que la sesión podría ser clave en la resolución de la crisis en el oeste sudanés.
La guerra de Darfur estalló en febrero de 2003, cuando los grupos rebeldes de la región se alzaron en armas para protestar contra la pobreza y marginación de la zona.
Desde entonces, cerca de 200.000 personas han muerto y unos dos millones más se han visto forzadas a abandonar sus hogares y alojarse en campos de refugiados en Sudán y Chad, en lo que, según informes de la ONU, constituye el peor desastre humanitario de este siglo.