Denuncian cinco nuevos asesinatos políticos y una desaparición forzosa
La Comisión de Derechos Humanos de Asia (AHRC) denunció hoy cinco nuevos asesinatos de activistas de izquierda y la desaparición forzada de otro en los últimos tres meses, crímenes que sus familias atribuyen a miembros de las fuerzas de seguridad filipinas.
La dos últimas víctimas son Ronilo Brezuela, de 16 años, y Roberto Bagasbas, de 27, cuyos cuerpos aparecieron con heridas de bala el pasado 15 de mayo en Capalonga, en la provincia de Camarines Norte, 250 kilómetros al sureste de Manila.
Ambos pertenecían a Kabataan Youth, rama juvenil del partido de izquierda del mismo nombre, y fueron vistos con vida por última vez cuando salieron de un colegio electoral donde ejercían como observadores.
Sus familias, basándose en testimonios de testigos, sospechan que los asesinos son elementos de la Compañía Alpha, del 31 Batallón de Infantería, con base en Camarines Norte.
La AHRC también identifica como un asesinato político el del activista Cipriano Ligaspo, muerto el 14 de marzo por los disparos de supuestos policías en Bunawan, provincia de Agusan del Sur, en la sureña región de Mindanao.
El grupo se hace eco también de los asesinatos de Carlito Getrosa y de Felisa Timog, coordinadores de Bayan Muna (Pueblo Primero), partido de izquierda con tres escaños en el Parlamento.
Getrosa, de 49 años, fue disparado por la espalda el 14 de marzo cuando se encontraba en su domicilio de Midpapan, en Cotabato Norte, también en Mindanao, mientras que Timog, de 59, fue tiroteada por varios desconocidos en Morong, unos 60 kilómetros al oeste de Manila.
Denuncia también la desaparición forzosa del militante de izquierda Romualdo Balbuena, secuestrado el 25 de febrero por supuestos miembros de las fuerzas de seguridad que irrumpieron armados y enmascarados en su domicilio de Quinapondan, en la isla de Samar (centro), y que hasta ahora sigue en paradero desconocido.
La AHRC insta a dirigirse a las autoridades provinciales para exigir una completa investigación de esos casos y la detención de los culpables.
Las organizaciones de derechos humanos locales han contabilizado unos 900 asesinatos de militantes de izquierda en Filipinas desde 2001, año de la llegada al poder de la presidenta, Gloria Macapagal Arroyo.