Descubren desvío de armas recogidas en campaña oficial de desarme
Al menos 83 armas, de las cerca de 445.000 entregadas voluntariamente por ciudadanos de Brasil en una campaña de desarme promovida por el Gobierno, fueron desviadas y terminaron en manos de delincuentes, informó hoy la prensa local.
Por lo menos 75 revólveres y ocho pistolas que habían sido entregadas a las autoridades para que fuesen destruidas desaparecieron de un arsenal de la policía en Sao Paulo, según fuentes del Ministerio de Justicia citadas por el diario 'O Globo'.
De esas armas, once fueron confiscadas en una operación contra un grupo criminal que actuaba en Santos, donde se encuentra el principal puerto brasileño.
Mediante la campaña, que comenzó en junio del año pasado y se extenderá hasta octubre próximo, el Gobierno de Brasil indemniza a las personas que entregan voluntariamente las armas que tienen en casa.
La iniciativa ha permitido retirar de manos de civiles cerca de 445.000 armas, más de cinco veces las 80.000 que el Gobierno pretendía recoger durante la campaña.
El descubrimiento del desvío de una pequeña parte de esas armas fue calificado como 'vergonzoso' por el Rubens Rodrigues, fiscal del Ministerio Público en el estado de Sao Paulo.
Según Rodrigues, así como hacen algunas organizaciones no gubernamentales que participan en la campaña, la policía tenía que haber destruido las armas en presencia de quienes las entregaron para demostrar la transparencia y la eficacia de la iniciativa.
'Nosotros tenemos en los puestos de recolección mazos con los que destruimos las armas apenas las recibimos. Le habíamos advertido a la policía que tenía que hacer lo mismo', afirmó el director de la organización no gubernamental Sou da Paz (Soy de paz), Denis Mizne.
'El desvío de esas armas es algo grave que debe ser investigado y sancionado rigurosamente, pero no puede desacreditar la campaña.Tenemos que impedir que algunas irregularidades destruyan todo lo que hemos hecho', agregó.
El Gobierno atribuye a la campaña el hecho de que por primera vez desde 1992 el pasado año se redujeron las muertes por armas de fuego en Brasil.
Según las estadísticas oficiales, el número de muertes por armas de fuego cayó de 39.325 en 2003 a 36.091 en 2004.
La recogida de armas está prevista en el llamado Estatuto del Desarme, una ley aprobada hace dos años que prohibió que los civiles porten armas en las calles.
El mismo Estatuto prevé la celebración, el 23 de octubre próximo, de un referéndum en el que los brasileños serán consultados sobre si están o no de acuerdo con prohibir definitivamente la compra y venta de armas a civiles.