Detenidos confiesan que lo han pasado 'muy mal' y aseguran que son inocentes
Los últimos detenidos en la segunda fase de la operación 'Troya' contra la corrupción urbanística en Alhaurín el Grande (Málaga) confesaron hoy que lo han pasado 'muy mal' en los últimos dos días, criticaron la forma en la que produjeron los arrestos y reiteraron su inocencia.
Tras abandonar los juzgados de Coín, donde hoy el juez que instruye el caso dejó en libertad a los últimos cinco detenidos -dos de ellos bajo fianza de 20.000 euros-, Francisco C. dijo a Efe que no le desea 'a nadie' que pase por lo que él ha pasado tras dos noches en los calabozos de la Comisaría Provincial de Málaga.
Aseguró no entender los motivos de su detención ni la forma como se produjo y reiteró su inocencia, al igual que otro de los detenidos, Pedro M., quien explicó a Efe que en todo momento actuó 'como debía' y que no sabe por qué fue arrestado.
Uno de los aspectos que más han criticado ha sido el hecho de que esta mañana la Policía los 'pasease' por Alhaurín el Grande 'con las sirenas puestas' de camino a Coín, 'cuando desde Málaga a Coín no hace falta atravesar nuestro pueblo'.
Los cinco detenidos abandonaron las dependencias judiciales antes del mediodía, dos de ellos tras hacer efectivo el pago de la fianza de 20.000 euros, y fueron recibidos con abrazos y lágrimas por sus familiares y amigos, que corearon consignas como 'no estáis solos' o 'Alhaurín está aquí'.
El titular del juzgado de instrucción número 2 de Coín terminó hoy de tomar declaración a los diecinueve detenidos en la segunda fase de la operación 'Troya', a los que puso en libertad con cargos, si bien diez de ellos tuvieron que abonar fianzas de entre 20.000 y 50.000 euros para eludir la prisión.