La canciller de Ecuador resta validez al informe de la Interpol
La ministra ecuatoriana de Relaciones Exteriores, María Isabel Salvador, restó hoy validez al informe que la Policía Internacional (Interpol) presentó hoy en Bogotá sobre los ordenadores que Colombia asegura haber rescatado del campamento de las FARC atacado el pasado 1 de marzo.
'Básicamente para nosotros no tiene validez jurídica, no tiene ninguna validez', se anticipó a decir Salvador a los periodistas antes de que se divulgase el informe de la Interpol.
La canciller aseguró que 'no se garantizó la cadena de custodia de esas computadoras que, supuestamente, fueron encontradas en el campamento de las FARC en nuestro territorio cuando se produjo el bombardeo por parte de Colombia'.
'Cuando una investigación se realiza respecto de elementos como estos: computadores, supuestos documentos encontrados en las computadoras, y la cadena de custodia no ha sido garantizada, automáticamente pierden validez jurídica y pierden validez moral', insistió la titular de la diplomacia ecuatoriana.
Las declaraciones de la canciller a la prensa local se produjeron poco antes de regresar hoy de Europa y antes de que la Interpol divulgara su informe sobre los ordenadores.
Desde Bogotá se informó hoy de que la Interpol dijo que las autoridades colombianas no alteraron o modificaron el contenido de los tres ordenadores que Colombia asegura haber decomisado tras el bombardeo del 1 de marzo al campamento del número dos de las FARC, 'Raúl Reyes'.
El secretario general de la Interpol, Ronald Noble, aseguró que los expertos internacionales que analizaron los equipos informáticos 'no descubrieron evidencia' sobre intervenciones indebidas en ellos.
Quito mantiene rotas las relaciones diplomáticas con Bogotá tras el ataque llevado a cabo por el ejército colombiano en una zona de la Amazonía ecuatoriana en la que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) habían instalado un campamento.
En ese operativo murió el portavoz internacional de las FARC, 'Raúl Reyes' y otras 25 personas, entre ellas un militar colombiano, un ecuatoriano presunto miembro de las FARC y cuatro estudiantes mexicanos.