El exilio cubano dividido sobre los cambios de la política de EEUU hacia Cuba
El exilio cubano se mostró hoy dividido sobre los posibles cambios a la política de EEUU hacia Cuba, con algunos grupos que consideran que beneficiarán a los más oprimidos en la isla y otros que los consideran 'bochornoso intento de ayudar a una dictadura'.
Varias organizaciones consultadas por Efe reaccionaron así a un informe del prestigioso Instituto Brookings, que recomendó al presidente de EEUU, Barak Obama, emprender iniciativas como suavizar el embargo comercial, revisar la inclusión de Cuba en la lista de naciones terroristas y levantar las restricciones a los viajes.
Las sugerencias fueron formuladas el jueves, un día después de que la Cámara de Representantes de EEUU aprobó un proyecto de ley de presupuesto para 2009 que incluye flexibilizar esas restricciones y los pagos de medicinas y alimentos.
Francisco 'Pepe' Hernández, presidente de la Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA), dijo que su influyente organización está de acuerdo en modificar esa política para propiciar cambios en la isla.
'Sin duda alguna estamos a favor. La FNCA se pronunció en desacuerdo con las restricciones impuestas por el ex presidente George W. Bush en 2004 que impiden a los cubanos tener una relación familiar más fluida', expresó el directivo, que participó en la redacción del informe.
En el proyecto de ley, que aún debe aprobar el Senado, se establece que los cubanos podrían viajar a la isla una vez cada doce meses para ver a sus familiares y no cada tres años, como se impuso en el Gobierno de Bush.
Con los cambios, dijo Hernández, los cubanos que residen en EEUU podrán ayudar a sus 'hermanos en la isla y hasta cierto punto convertirnos en agentes de cambio con nuestra participación, ayuda, ejemplo y la experiencia que tenemos de vivir en libertad'.
El directivo consideró que una vez que EEUU de los primeros pasos es posible que el Gobierno cubano tenga un cambio en su discurso político.
'Si se adoptan las medidas, y creo que ciertamente será así porque esa fue la promesa de Obama como candidato, y hay un mensaje de una mano extendida por EEUU, la cúpula del Gobierno cubano va a perder el discurso político y la excusa que ha tenido durante tanto tiempo de la confrontación', apostilló.
Pero Ninoska Pérez, directiva del Consejo por la Libertad de Cuba (CLC), dudó que los hermanos Castro se abran ante cualquier flexibilización de la política estadounidense.
Para la activista, las recomendaciones del informe de la Institución Brookings son un 'bochornoso intento de tratar de salvar la permanencia del régimen de Fidel Castro'.
'Todo es vamos a quitarle de la lista de países terroristas, facilitarles el crédito, vamos a permitir que las grandes compañías petroleras puedan ir a explorar las costas, pero para los cubanos todos es lento y paulatino. Si verdad quisieran hacer algo por Cuba se preocuparan más por lo que está padeciendo ese pueblo', dijo.
Calificó también de 'bochornoso' al proyecto de ley de presupuesto de EEUU.
'Es un arreglo de trastienda para facilitar que la gente pueda violar la ley y que nadie los haga pagar las consecuencias. Lo que no se entiende de este tipo de cambios es que siempre favorecen a una dictadura. ¿Por qué siempre es así y no favorecen a las víctimas de esa dictadura?', se preguntó.
Tomás Bilbao, director ejecutivo de Cuba Study Group, opinó que EEUU debe tomar unilateralmente aquellos pasos que estén en el interés nacional del país y que ayuden al pueblo cubano como el levantamiento de las restricciones de viajes.
Una medida con la que están de acuerdo, aseguró, los cubanos de la isla y los líderes del movimiento opositor que en muchas oportunidades han expresado su oposición esas restricciones y han pedido a EEUU que mejore la efectividad de su política hacia Cuba.