EEUU defiende política en región pero legisladores exigen más compromisos
El viaje del presidente George W. Bush a América Latina la próxima semana es muestra clara de su compromiso con la región, según el responsable del Departamento de Estado para la zona, Tom Shannon, a quien los legisladores han exigido más compromiso.
'Con el liderazgo del presidente Bush y de la secretaria (de Estado Condoleezza) Rice, nuestra participación ha sido significativa y drástica. No hemos estado ausentes', aseguró Shannon durante una audiencia del subcomité para el Hemisferio Occidental de la Cámara de Representantes.
Shannon explicó que la política exterior de EEUU en la región está pensada para ayudar a los países a responder a los 'difíciles retos' de la pobreza, la desigualdad y la exclusión social, problemas que, según reconoció, 'crean volatilidad'.
En ese sentido, Shannon destacó que una de las prioridades de Bush es extender el apoyo a la segunda fase del 'Plan Colombia' contra el narcotráfico y los grupos armados ilegales.
'Una Colombia exitosa cambiará el rostro de Sudamérica... nuestro éxito dependerá del mantenimiento de la asistencia estadounidense mientras damos a Colombia los recursos para que asuma la responsabilidad de los programas que ahora estamos financiando', enfatizó Shannon en su testimonio.
Desde 2000, Estados Unidos ha invertido más de 5.000 millones de dólares para el 'Plan Colombia', pero Colombia 'ha pagado la mayoría de los gastos y continúa aumentando sus gastos sociales y de defensa', señaló Shannon.
Sin embargo, el 'Plan Colombia', que en su segunda fase ha sido rebautizado como 'Estrategia de Fortalecimiento de la Democracia y el Desarrollo Social', afronta el escepticismo de la oposición demócrata, que espera más logros en el área de derechos humanos.
Tanto demócratas como republicanos tomaron turno para advertir sobre las repercusiones de la escasa atención de EEUU en la zona.
'Si no bregamos con Centro y Sudamérica, en un futuro no muy lejano tendremos una gran confrontación allí que rivalizará, o quizá será incluso peor, que lo que vimos en la década de los ochenta en El Salvador, Nicaragua y otras partes', advirtió el legislador republicano Dan Burton.
Según Burton, una creciente inestabilidad en la región desataría otro éxodo masivo hacia EEUU, como sucedió con los salvadoreños y nicaragüenses tras los conflictos civiles en esos países en esa época.
Tanto Burton como otros legisladores se mostraron preocupados por la influencia del presidente venezolano Hugo Chávez y la tendencia izquierdista en la región.
'Me preocupa que las políticas de este país estén creando un vacío que dé oportunidades a otros para llenar ese vacío', como Chávez, dijo el demócrata Albio Sires.
Los legisladores también criticaron el recorte de asistencia estadounidense a la zona para el año fiscal 2008, ya que el presupuesto para ese período contempla un recorte de cerca del 40 por ciento a los países andinos como Ecuador y Bolivia.
Shannon replicó que las prioridades son muchas y el dinero es limitado y que, sin embargo, la asistencia a la región ha aumentado de 862 millones de dólares en 2001 a una solicitud de 1.470 millones de dólares para el año fiscal 2008.
Como prueba de que EEUU ha tenido presencia y recursos en la zona, Shannon destacó que en 2006 Bush participó en 19 reuniones bilaterales con líderes de la región y una trilateral con México y Canadá, además de que atendió 34 llamadas de jefes de Estado.
En total, Bush ha asistido a tres cumbres presidenciales y ha viajado once veces a la región -tres de ellas a Canadá-, 'más que cualquier otro presidente en la historia de EEUU', destacó Shannon.
De hecho, su comparecencia en el Congreso se produce a una semana de que Bush viaje, entre el 8 y el 14 de marzo próximos, a Brasil, Uruguay, México, Guatemala y Colombia.