Tres reclusos fueron ejecutados hoy en la horca en Japón sin que se les hubiese comunicado previamente el momento en que iban a ser colgados, como es la práctica habitual en este país, informó la agencia local de noticias Kyodo.
Esta es la segunda vez que se aplica la pena capital en Japón en lo que va de año, y la tercera desde que fue elegido primer ministro de Japón Shinzo Abe, quien hoy se encuentra de viaje oficial en la India.
Desde que a finales de septiembre Abe fue elegido primer ministro, un total de diez prisioneros han sido ejecutados en Japón.
Como es habitual, el Ministerio nipón de Justicia no divulgó los nombres de los presos ejecutados, a los que tampoco se informó con anterioridad del momento en que iban a ser conducidos a la horca.
Un centenar de presos están en Japón en el corredor de la muerte a la espera de ser ejecutados, algo que en este país se aplica siempre en la horca, y sin aviso previo a los prisioneros.
Con el nuevo Gobierno de Abe comenzó el principio del fin de la oficiosa moratoria de la pena capital vigente en Japón debido a la salida de Seiken Sugiura, titular de Justicia del anterior Ejecutivo, y cuyas creencias budistas le impedían firmar sentencias de muerte.
Las ejecuciones de hoy fueron aprobadas por el actual titular de Justicia, Jinen Nagase, según Kyodo.
Japón, considerado un ejemplo de civilización, mantiene la pena capital ante la indiferencia de los medios de comunicación, las protestas de las ONG y el beneplácito de la población, que según las encuestas apoya las ejecuciones en los casos de crímenes crueles.