Enviado especial UE espera 'señales positivas' de Birmania
El enviado especial de la Unión Europea para Birmania (Myanmar), Piero Fassino, señaló hoy en Pekín que espera señales positivas de la Junta Militar hacia el diálogo y que las sanciones europeas se adaptarían a esta evolución.
Fassino señaló que serían 'señales positivas' del régimen autoritario birmano el fin del arresto domiciliario a la líder de la oposición y Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi, y que el régimen aceptara las recomendaciones del relator especial de la ONU para los derechos humanos en el país, Sergio Pinheiro, tras su última visita a Birmania.
Otro signo positivo, según Fassino, sería que las autoridades birmanas permitieran el acceso al país a las agencias de la ONU para refugiados, y a instituciones como Cruz Roja con su propio personal.
Fassino incluyó también la petición de que todos los sectores sociales birmanos, incluida la oposición, participen en el borrador de la Constitución.
El funcionario señaló que la UE se adscribe a la postura de la ONU ante la crisis desatada por la brutal represión de monjes en septiembre por parte de la Junta, y alabó los logros del enviado especial de la ONU, Ibrahim Gambari, al conseguir liberar a los arrestados y celebrar tres encuentros entre Suu Kyi y la Junta Militar.
Sin embargo, señaló, la UE está a punto de aplicar el refuerzo de sus sanciones contra Birmania, tal y como se decidió en Bruselas el 14 de diciembre, 'como una herramienta para lograr el diálogo, no como un objetivo'.
Pero matizó que 'hay que administrarlas en función de la evolución de la situación. Si hay, como esperamos, apertura al diálogo, puede haber un punto de vista distinto, también con las sanciones'.
Fassino llegó a China el martes buscando el apoyo de las autoridades de este país: 'Sabemos que para lograr el objetivo (de la reconciliación nacional birmana), la intervención de China es fundamental'.
En Pekín el enviado europeo se reunió con el responsable de la cancillería para Asia, He Yafei, y con el de relaciones internacionales del Partido Comunista de China (PCCh), Wang Jiarui.
'China tiene un papel estratégico esencial, como miembro del Consejo de Seguridad de la ONU y por sus intensas relaciones con Birmania', explicó, por lo que la UE 'espera que pueda desempeñar un papel positivo con Birmania, como lo ha tenido con Corea del Norte'.
Los funcionarios chinos dijeron a Fassino que en sus decisiones respetarán la soberanía birmana y, al mismo tiempo, apoyarán las decisiones de la ONU.
En cuanto a las sanciones, el enviado reconoció que hay diferencias entre Europa y Asia sobre su efectividad, ya que los países asiáticos prefieren adoptar una actitud de 'persuasión' con el régimen militar y no sanciones.
Fassino está esperando la respuesta de la Junta Militar a su petición de visitar Birmania en febrero o marzo, y anunció que Gambari tiene previsto viajar de nuevo al país asiático en enero.
Después de China, Fassino tiene previsto viajar a India, Indonesia, Tailandia, Malasia y Vietnam tras un receso por las vacaciones navideñas.
Birmania está gobernada por los militares desde 1962 y no celebra elecciones desde 1990, cuando el partido oficial perdió estrepitosamente ante la coalición opositora encabezada por Suu Kyi, unos comicios cuyos resultados jamás fueron reconocidos por los generales.