Expertos China, Japón y Corea publican libro tono reconciliador
Historiadores de China, Japón y Corea del Sur presentaron en Pekín un nuevo libro de historia con el que intentan ayudar a la reconciliación de los tres países, enfrentados por su diferente visión sobre la invasión japonesa de Asia durante la Segunda Guerra Mundial, informó hoy la prensa estatal china.
El libro, del que se han publicado 20.000 copias en cada uno de los tres idiomas (mandarín, japonés y coreano), fue presentado ayer en Pekín por los historiadores que durante tres años han colaborado en el proyecto.
El pasado mes de abril, la aprobación por el Gobierno japonés de varios libros de texto que, según Pekín ocultaban las atrocidades cometidas por Japón durante la guerra, desencadenó una grave crisis diplomática entre ambos países, la peor en 30 años, seguida por grandes manifestaciones antijaponesas en decenas de ciudades chinas.
El proyecto común del nuevo libro, titulado 'Historia Moderna y Contemporánea de Tres Países del Este de Asia', parece llegar como una respuesta a los polémicos manuales nipones, aunque la propia editorial china negó que haya relación directa entre ambos acontecimientos.
'Cuando empezamos (el proyecto) hace tres años, la cuestión de los libros de texto no era tan controvertida como lo es hoy', destacó Xie Shouguang, presidente de la Editorial de la Academia de Ciencias Sociales, responsable de la publicación en chino mandarín.
El nuevo libro, destacó hoy el diario oficialista chino 'China Daily', está dirigido tanto a estudiantes adolescentes como a los adultos, y da una visión 'completa y objetiva' de la historia de los tres países, 'especialmente en lo relativo a los actos de agresión de Japón y la resistencia de las otras dos naciones'.
Masahi Umeda, representante de la editorial que ha publicado el libro en Japón (Kohbunken Co.), afirmó en la presentación que en su país mucha gente pensaba que era imposible que historiadores de los tres países se pusieran de acuerdo.
'Hemos probado que ese consenso es posible', destacó Umeda, aunque reconoció junto a sus colegas chinos y coreanos que durante la elaboración del manual hubo 'discusiones feroces' por la diferencia de opiniones respecto a algunos hechos históricos.
Cuando surgieron discrepancias se optó por incluir las diferentes opiniones citando a sus fuentes: por ejemplo, en el caso de la matanza de civiles en Nankín, causada por las tropas japonesas, el libro aclara que según la parte nipona hubo 200.000 muertos, y según la china, 340.000.
Fue precisamente en una reunión internacional de historiadores celebrada en 2002 en la ciudad oriental de Nankín cuando expertos de los tres países acordaron publicar un libro conjunto.
'Sólo cuando aclaremos lo que ocurrió en el pasado podemos salir de la sombra de la confrontación', destacó ayer, jueves, el coreano Yoon Hwy-Tak, profesor de historia china en su país y uno de los participantes en el proyecto.
Li Wei, miembro de la Academia China de Ciencias y otro de los colaboradores en el libro, destacó que éste ayudará a los medios de comunicación a resolver errores frecuentes en la prensa, como el de calificar a las armas químicas niponas en suelo chino como 'abandonadas' (según Li, el término concreto es 'almacenadas').
El libro, aclararon los historiadores, no es 'de texto' sino 'de consulta', ya que no ha sido presentado ante los tres gobiernos para que sea usado en las escuelas, en cuyo caso debería seguir un riguroso proceso de inspección.
El nuevo libro cuenta con el expreso apoyo de los Gobiernos de Corea del Sur y de China, pero no así del de Japón, matizó la prensa china.
Los editores chinos esperan vender entre 100.000 y 200.000 ejemplares, y ya hay conversaciones para publicar el volumen en inglés, esperanto y chino tradicional (los caracteres utilizados en Hong Kong, Taiwán y muchas comunidades chinas en el extranjero).
El pasado 17 de abril, el ministro de Asuntos Exteriores japonés, Nobutaka Machimura, ofreció en Pekín a su homólogo chino Li Zhaoxing crear una comisión bilateral de expertos para revisar la historia común, cuyas diferencias de interpretación enrarecen las relaciones bilaterales.