Familiares y vecinos recuerdan a los dos guardias civiles asesinados por ETA en Sallent de Gállego
Los guardias civiles Irene Fernández Perea y José Ángel de Jesús Encinas, asesinados por la banda terrorista ETA hace ocho años en Sallent de Gállego, han sido recordados por sus familiares y por los vecinos de esta población oscense en un emotivo acto.
Familiares y vecinos recuerdan a los dos guardias
El acto ha sido organizado por la Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT), y su presidente, Juan Antonio García Casquero, ha considerado, en declaraciones a EFE, que ésta es la mejor forma de reconocer y recordar a las víctimas del terrorismo desde el punto de vista social, 'con homenajes y con el descubrimiento de placas, plazas y calles en su memoria'.
'Ésta es una tarea de todos', ha opinado García, al tiempo que ha insistido en la necesidad de que también la Justicia y los cuerpos de seguridad sigan trabajando para poder poner fin a situaciones como la campaña de verano de la banda terrorista ETA, que recientemente puso bombas en las playas de Cantabria y Málaga.
A su juicio, estas acciones demuestran que ETA 'sigue activa' pese a que 'afortunadamente' no causaron daños personales.
'Hay que fomentar los homenajes a las víctimas', ha incidido García Casquero, quien ha aseverado que 'nos pueden asesinar pero no dejaremos de recordar'.
El presidente de la AVT ha agradecido el apoyo de las autoridades y vecinos de Sallent de Gállego con los padres de Irene Fernández Perea y José Ángel de Jesús Encinas, desplazados desde Asturias y Talavera de la Reina (Toledo), respectivamente.
El homenaje ha consistido en la colocación de un ramo de flores ante el monolito existente en el Cuartel de la Guardia Civil de Sallent de Gállego, una misa en la iglesia parroquial y un pequeño homenaje y colocación de flores en la plaza en la que hace ocho años estalló la bomba lapa colocada bajo el vehículo de ambos agentes.