Fracasa consulta para el mantenimiento del aeropuerto de Tempelhof
La consulta popular celebrada hoy en Berlín para lograr el mantenimiento del mítico aeropuerto de Tempelhof ha fracasado y sus promotores no podrán evitar el cierre del aeródromo que fue meta del puente aéreo que salvó al sector occidental del hambre durante el bloqueo soviético de 1948.
Tras el recuento de los primeros votos del apasionado referendo, un portavoz de la comisión electoral de Berlín señaló que los defensores de Tempelhof no han logrado el apoyo del 25 por ciento de los 2,44 millones de ciudadanos con derecho de sufragio para declararse ganadores en la consulta.
La iniciativa popular que luchaba por la supervivencia del histórico aeródromo tan solo consiguió un 20,7 por ciento de votos ciudadanos, según la comisión electoral, cuyo portavoz comentó que la fuerte abstención ha sido la causa principal de la derrota, ya que la participación solo ha sido del 34 por ciento.
El aeropuerto de Tempelhof, inaugurado en 1923, es el más antiguo de Europa en funcionamiento y se encuentra dentro del casco urbano de la capital alemana, muy cerca de su centro histórico.
El alcalde-gobernador de Berlín, el socialdemócrata Klaus Wowereit, había advertido de antemano de que el cierre de Tempelhof, confirmado por los tribunales para el próximo octubre, se llevará a cabo con independencia del resultado de la consulta, que de todos modos carecía de carácter vinculante.
Wowereit y su gobierno argumentan que el mantenimiento de Tempelhof pondría en peligro las obras de construcción del nuevo aeropuerto de Berlín Brandeburgo International (BBI) en Schonefeld, que linda al sureste con la capital.
Para construir el nuevo aeropuerto la justicia puso como condición el cierre de Tempelhof y del aeropuerto de Tegel, situado también dentro de Berlín y que actualmente acoge la mayor parte del tráfico aéreo de la capital alemana.
La consulta popular se produjo pocas semanas antes de la celebración del 60 aniversario del legendario puente aéreo que rompió el bloqueo soviético del sector occidental de Berlín, anticipo de la construcción del muro que rodeó la ciudad trece años mas tarde.
Durante un año entre 1948 y 1949 pilotos aliados al mando de una gigantesca flota de aparatos de carga DC-3 volaron a Berlín desde Alemania Occidental alcanzando una frecuencia de un avión por minuto para suministrar alimentos, combustible y medicinas a la ciudad sitiada.
La consulta fue organizada por la llamada iniciativa ciudadana a favor de Tempelhof, que consiguió forzar su celebración de manera oficial y organizada por el Senado de la ciudad, tras una masiva recogida de firmas y que contó con un gran apoyo de los berlineses.
El aeropuerto de Tempelhof, el mayor del mundo en los años 20 y 30 del siglo XX y con una terminal de un kilómetro de largo, recibió el respaldo incluso de la canciller alemana, Angela Merkel, que se sumó a una larga lista de personalidades que rechazan su cierre.