|
|
|
En ese texto, los obispos pidieron 'encarecidamente al Gobierno que convoque con urgencia a un diálogo transparente y constructivo y a los sectores en conflicto que revean las estrategias de reclamo'. Los prelados, que realizaron una 'reunión extraordinaria' ante la 'grave situación' planteada por el prolongado conflicto entre el campo y el Gobierno, sostuvieron que 'ni la moderación en las demandas ni la magnanimidad en el ejercicio del poder son signos de debilidad'. 'Siendo católico practicante, me preocupa mucho que la Iglesia pida un gesto de grandeza. ¿A quién le está pidiendo el gesto? ¿Al Gobierno? Debería pedirle un gesto al campo. El Gobierno no es el inflexible', dijo Fernández. '¿Cómo se le va a pedir un gesto al Gobierno, que es el que está defendiendo a los que menos tienen? Todo lo que pidió el campo fue respondido de manera concreta por el Gobierno', aseguró el ministro en declaraciones a canal 13. En tanto, las patronales rurales se reunirán hoy para resolver si extienden la huelga comercial convocada hasta la medianoche del domingo próximo y que consiste en no comercializar granos con destino a la exportaciones. Los dirigentes rurales admitieron su malestar por las declaraciones de este jueves de la presidente argentina, Cristina Fernández, en las que afirmó que los hombres de campo son los únicos que pueden 'darse el lujo de no trabajar' durante tres meses, tiempo que lleva el conflicto entre el Gobierno y el sector rural. El vicepresidente de la Sociedad Rural Argentina, una de las cuatro patronales agrarias, Hugo Biolcati, dijo hoy que el discurso de la mandataria fue 'como echar un fósforo sobre la nafta'. 'Qué necesidad había de provocar de la manera que se provocó ayer, es como cerrarnos todas las puertas, toda posibilidad de diálogo', se quejó Biolcati. El conflicto se inició el 11 de marzo pasado cuando el Gobierno impuso un nuevo esquema tributario para las exportaciones de granos, lo que movió al campo a bloqueos de rutas y tres huelgas comerciales, solo interrumpidas por dos períodos de tregua en las que las negociaciones no fructificaron. La situación en el interior del país está complicada por los bloqueos de carreteras que llevan adelante los dueños de camiones de transporte de cereales que piden al campo y al Gobierno el fin del conflicto para volver a trabajar. Por los bloqueos, prácticamente está en jaque el transporte de ómnibus de pasajeros y está en riesgo la distribución de alimentos hacia los centros urbanos. También está comprometida la industria láctea, ya que los camiones no pueden llevar la leche de los campos hacia las fábricas y algunos productores comenzaron a regalar o a tirar leche por no contar con posibilidades de almacenamiento en los campos. En este contexto, un fiscal de la provincia de Córdoba (centro del país) ordenó hoy a las fuerzas de seguridad despejar las carreteras en esa jurisdicción.
Enviar a:
|