Gobierno y obispos alemanes se movilizan por cristiano afgano
El gobierno alemán intervendrá ante el presidente afgano, Hamir Karsai, en el caso del afgano de religión cristiana Abdul Rahman, sobre quien pesa la amenaza de una condena a muerte por rechazar el Islám y en favor del cual ha apelado asimismo la Conferencia Episcopal Alemana.
La ministra de Cooperación y Ayuda al Desarrollo, Heidemarie Wieczorek-Zeul, anunció su propósito de hacer 'todas las gestiones necesarias' para salvar a Rahman y recordó, en declaraciones a 'Bild' que la libertad religiosa 'debe regir para todos, en cualquier parte del mundo'.
El presidente de la Conferencia Episcopal Alemana, el cardenal Karl Lehmann, calificó asimismo de 'una señal alarmante' el juicio contra Rahmán, un afgano convertido al cristianismo.
'Toda persona tiene el derecho de elegir libremente su religión', dijo a través de un comunicado el presidente de la Conferencia Episcopal, quien recordó que la libertad religiosa es un derecho fundamental del hombre.
Lehmann dijo que 'ningún estado tiene el derecho de influir en las decisiones personales que un individuo tome sobre su religión, ponerle trabas o condenarlo por ello'.
El presidente de los obispos alemanes recordó que la libertad religiosa y respeto del prójimo son 'fundamentales para la convivencia en paz dentro de una sociedad'.
La Conferencia Episcopal alemana exige que 'los cristianos en Afganistán puedan practicar libre y públicamente su religión' y que convertirse al cristianismo no tenga consecuencias como es el caso de Addul Rahmán.
Rahmán fue detenido hace 25 días después de que su familia le denunciase ante la policía y el pasado jueves afrontó la primera vista del juicio en Afganistán, una República Islámica.
El acusado, de 41 años, trabajó como asistente médico con las milicias 'muyahidín' que lucharon contra la invasión soviética de Afganistán en los años 80 y, posteriormente, trabajó en Rusia y Alemania durante nueve años.