Gobierno pondrá en marcha plan especial para combatir contrabando en frontera
El Gobierno argelino pondrá en marcha un ambicioso plan para combatir el tráfico de carburante en el oeste del país, cerca de la frontera con Marruecos, informaron hoy los medios locales.
El responsable de la Gendarmería Nacional para el oeste del país, coronel Sabri Ben Lebna, indicó al diario en árabe 'El Khabar' que el contrabando de combustible ha alcanzado unas proporciones alarmantes y que experimentó un incremento de más del 300 por ciento en 2007 respecto al año anterior.
Los agentes de la Gendarmería han conseguido interceptar el pasado año 800.000 litros de gasolina que intentaban pasar de forma ilegal al mercado marroquí, frente a los 250.000 incautados en 2006, según Ben Lebna.
El plan del Gobierno consiste en la instalación de cámaras de vigilancia a lo largo de los 400 kilómetros de frontera entre Argelia y Marruecos.
Empresas especializadas estadounidenses, francesas y británicas han realizado ya estudios de viabilidad del proyecto y presentado ofertas para su adjudicación.
El plan incluye además la dotación de helicópteros y motocicletas a las brigadas de guardias fronterizos para que puedan llegar a las zonas más impracticables de la frontera.
Asimismo, el Gobierno prevé la construcción de 87 nuevos puntos de control fronterizos dotados con los medios necesarios para combatir todo tipo de contrabando.
La frontera con Marruecos es utilizada habitualmente para el contrabando de tabaco, carburante, ganado y otras mercancías, así como para el tráfico de droga procedente del país vecino.
Altos cargos del Gobierno argelino han reconocido que una parte de la misma escapa al control de las fuerzas de seguridad.
La frontera terrestre argelino-marroquí está cerrada desde 1994, tras la polémica suscitada por las declaraciones el ex ministro de Interior de Marruecos, Dris Basri, sobre el atentado ese año en Marraquech que costó la vida a dos turistas españoles.
Basri acusó entonces a los servicios secretos argelinos de haber impulsado a cometer el atentado a sus autores, identificados como miembros de la organización terrorista argelina Grupo Islámico Armado (GIA), y anunció que Marruecos exigiría visado de entrada a los ciudadanos del país vecino.
El Gobierno argelino reaccionó cerrando las fronteras terrestres y aplicando el principio de reciprocidad en materia de visados.
En julio de 2004 Marruecos informó de que levantaba la solicitud de visado para los argelinos, lo que llevó a un anuncio similar por parte de Argelia algunos meses después.
Sin embargo, las fronteras terrestres entre ambos países continúan cerradas, lo que ocasiona serias dificultades de desplazamiento, especialmente a los nacionales de los dos países con familiares a ambos lados de la frontera.