Gobierno será querellante en causa por torturas a soldados argentinos
El Gobierno argentino anunció hoy que se presentará como querellante en la causa judicial contra ex jefes militares de este país por violaciones a los derechos humanos presuntamente cometidas en 1982 contra soldados argentinos durante la Guerra de las Malvinas.
'Hemos venido siguiendo el tema desde que se hizo público y analizando su evolución, pues creemos que es una causa importante, ya que se abre un aspecto del terrorismo de Estado no analizado aún en el país', dijo el secretario de Derechos Humanos, Luis Duhalde.
La causa se inició con una denuncia formulada a principios de 2007 por el gobierno de la provincia de Corrientes (noreste) y un grupo de ex combatientes en el conflicto bélico entre Argentina y el Reino Unido.
La denuncia contra los jefes militares argentinos que actuaron en las islas Malvinas se basa en un informe de la Subsecretaría de Derechos Humanos de Corrientes y el Centro de Ex Soldados Combatientes en Malvinas de esa provincia, que recogió testimonios de 23 soldados.
El informe establece que en el archipiélago hubo al menos un homicidio de un soldado argentino, cuatro combatientes que murieron de hambre, otros diez castigados en estacas (atados de pies y manos, boca arriba) y varias torturas ordenadas por los superiores.
'El comportamiento de los oficiales de las Fuerzas Armadas en Malvinas con relación a los soldados no puede verse separado con relación a todas las políticas de terrorismo de Estado llevadas a cabo' durante la última dictadura militar (1976-1983), remarcó Duhalde.
El funcionario recordó que en la guerra por la soberanía sobre el archipiélago austral 'hubo algunas figuras importantes en la represión ilegal como (el ex marino Alfredo) Astiz y (Antonio) Pernías'.
'Amerita acompañar a la Subsecretaría de Derechos Humanos de Corrientes en su planteamiento, que hoy comprende tanto el homicidio de un soldado como distintos vejámenes y el estaqueo de soldados, y que ya tiene un volumen de cerca de 40 víctimas', apuntó.
En abril, la ministra de Defensa, Nilda Garré, destituyó a un oficial de la Armada de Argentina presuntamente vinculado con las violaciones a los derechos humanos cometidas contra soldados en Malvinas.
El Reino Unido ocupó las Malvinas en 1833 y desde ese año Argentina reclama la soberanía de las islas, que fueron disputadas en 1982 en una guerra entre ambas naciones que causó 649 muertos en las filas argentinas y 255 en las británicas, e implicó la ruptura de las relaciones diplomáticas, reanudadas en 1990.