Greenpeace luchará demolición aunque constructora 'entorpezca' a la justicia
Greenpeace 'seguirá luchando' por la demolición del hotel del Algarrobico, en Carboneras (Almería) a pesar de la denuncia presentada por la constructora, Azata del Sol, contra los activistas que ocuparon el edificio en 2005, calificada por la organización como un 'intento de entorpecer' a la justicia.
Así lo manifestó a Efe la responsable de costas de la organización, María José Caballero, después de prestar declaración en los Juzgados de Plaza de Castilla, en Madrid, por la causa abierta por el Juzgado de Vera (Almería) a instancias de la promotora del complejo hotelero días después de que se produjera la ocupación por parte de la asociación ecologista.
Según informó Caballero, a la que Azata del Sol solicitó 6.000 euros en concepto de indemnización por daños, además de acusarla de presunto delito de coacción, calumnia e injurias, ésta defendió ante el tribunal que, a pesar de ser denunciada de forma directa, ella nunca invadió la propiedad privada del hotel.
En su opinión, la denuncia por vía penal interpuesta por la constructora, a la que no antecedió ningún tipo de denuncia a la Guardia Civil, según Caballero, está motivada por el intento de Azata del Sol de 'entorpecer la labor de la justicia' para evitar 'lo que es un hecho: que el hotel construido en el parque natural de Cabo de Gata-Níjar será finalmente demolido'.
Sobre la causa abierta por el Juzgado de Vera, el coordinador de Azata del Sol, Antonio Baena, defendió el derecho de la constructora a 'luchar contra todos los que proclaman una ilegalidad faltando a los principios de la ley', en referencia a la ocupación del hotel por parte de una treintena de activistas de Greenpeace el 16 de noviembre de 2005.
Este acto, que Caballero defendió como medida de presión para exigir a la Junta de Andalucía el inicio de los trámites de demolición, fue calificado por Baena como 'una absoluta violación de la propiedad privada', que 'debe' ser reparada personalmente por los activistas, que 'provocaron importantes daños al edificio' al derribar parte de un muro del hotel.
Por ello, Baena exigió a la justicia que de una respuesta contundente, no sólo en cuanto a la reparación de la paralización de las obras y de los daños que sufrió el edificio, sino también en cuanto a las responsabilidades penales que se exijan a la organización, un extremo que será decidido en los próximos días por parte del titular del Juzgado de Vera.
María José Caballero recordó hoy a la constructora que seguirá luchando para la demolición del complejo que ocupa unas 16 hectáreas del parque natural Cabo de Gata-Níjar, 'máxime' cuando los terrenos sobre los que se asienta pasaron a titularidad pública, y en un momento en el que el Ministerio de Medio Ambiente manifestó su intención de finalizar el proceso de expropiación del hotel con carácter urgente.