Habidite presenta prototipo de vivienda tras una inversión de 10 millones E
Jabyer Fernández, presidente de Habidite, presentó hoy en Ortuella (Vizcaya) el primer prototipo de vivienda de 'construcción industrializada', un proyecto que ha consumido hasta ahora más de 10 millones de euros pero que no espera empezar a construir 'en serie' hasta dentro de dos años.
Fernández aseguró que el grupo Afer, que él preside y en el que está integrado Habidite, tiene una estructura lo suficientemente sólida como para hacer frente a la crisis que atraviesa el sector y llevar adelante proyectos como el presentado hoy.
El presidente del grupo Afer restó importancia a los retrasos que están sufriendo la entrega de los terrenos (50.000 metros cuadrados) en los que levantar las plantas para la construcción 'industrial' de viviendas comprometidas con la Diputación de Vizcaya en Alonsotegi y con las instituciones aragonesas en Magallón (Zaragoza).
Esta última planta, según las previsiones iniciales, debería entrar en funcionamiento a mediados de este año, pero el propio Fernández reconoció que, en el mejor de los supuestos, no lo hará antes de dos años.
En cuanto a la planta vizcaína, calculó que se precisará por lo menos un año más solamente para concluir la gestión urbanística en torno a los terrenos.
El presidente de Habidite, en un acto que contó con la presencia de destacadas personalidades del mundo político y económico, presentó el primer prototipo de este proyecto: una vivienda de unos 65 metros cuadrados, con dos dormitorios 'cocina americana', baño y salón, totalmente domotizada y asentada en tres 'módulos', el verdadero eje del proceso constructivo de Habitide.
El 'modulo', básicamente, es un armazón en forma de cubo, cuyos lados miden 3,3 metros de ancho, 6,6 de largo y 3 metros de alto, y están formados por una estructura interior de ferralla que posteriormente es cubierta por una capa de hormigón.
Estos cubos, que constituyen la 'unidad' constructiva, se van ensamblando entre sí, tanto horizontal como verticalmente, hasta formar la estructura interior del edificio.
Sobre esta estructura se irá colocando posteriormente la 'fachada', también construida de forma industrial, con los mejores materiales y la diversidad de formas que quiera el cliente y los tabiques hasta culminar la vivienda.
La novedad, según explicaron Fernández y otros directivos de la compañía, no es tanto la técnica de construcción 'industrial', aplicada ya en países del norte de Europa en viviendas unifamiliares, sino su orientación hacia las residencias en altura.
El sistema, basado en las cadenas de montaje de los automóviles, permitirá, según sus promotores, 'industrializar' todos los procesos productivos que ahora se hacen a pie de obra.
Estas viviendas, según anunciaron, reciclarán parte del agua que utilicen, lo que supondrá un ahorro del 40% en el agua, y contarán con unos sistemas de aislamiento y calefacción (de suelo radiante) que reducirán la factura energética en un 23%.
Una vez que las plantas estén a pleno rendimiento podrán poner en el mercado 3.500 viviendas anuales, que cabe la posibilidad de exportar, y darán empleo a cerca de 1.600 trabajadores cada una de ellas.
Fernández aseguró que por el momento cuenta con el pedido de 1.500 viviendas comprometido por la Diputación de Vizcaya y una cifra similar por las autoridades aragonesas; aseguró que está negociando un pedido de 300 viviendas con la comunidad de Madrid y que ha tanteado, con impresión positiva, los mercados de México y Brasil.