La Iglesia pide a Gobierno diálogo y al campo que revise protesta
La Iglesia Católica de Argentina llamó hoy al Gobierno a convocar urgentemente al campo para restablecer el diálogo y pidió a los productores que revisen su estrategia en la protesta contra los impuestos a las exportaciones iniciada hace casi tres meses.
'Pedimos encarecidamente al Gobierno que convoque con urgencia a un diálogo transparente y constructivo y a los sectores en conflicto que revean las estrategias de reclamo', pidió en un documento la Comisión Permanente del Episcopado argentino, que reúne a una veintena de obispos.
Los prelados, que realizaron una 'reunión extraordinaria' ante la 'grave situación' planteada por el prolongado conflicto entre el campo y el Gobierno, sostuvieron que 'ni la moderación en las demandas ni la magnanimidad en el ejercicio del poder son signos de debilidad'.
'Consideramos que la solución sólo puede encaminarse mediante gestos de grandeza y una vigencia aún más plena de las instituciones de la República', señalaron los obispos en el documento.
El texto indica que 'una autoridad responsable significa una autoridad ejercida mediante el recurso de las virtudes que favorecen la práctica del poder con espíritu de servicio, paciencia, modestia, moderación, caridad y generosidad'.
Asimismo, sostiene que 'aunque hubieran reclamos justos, no es en las calles, en las rutas, donde se solucionarán los problemas.
El conflicto se inició el 11 de marzo pasado cuando el Ejecutivo impuso un nuevo esquema tributario para las exportaciones de granos, lo que movió al campo a bloqueos de rutas y tres huelgas comerciales, sólo interrumpidas por dos períodos de tregua en las que las negociaciones no fructificaron.
'Situaciones como las que vivimos nos menoscaban como comunidad, nos aislan del mundo y en definitiva perjudican principalmente a los más pobres. Este conflicto ha puesto de manifiesto falencias (carencias) profundas de nuestro sistema republicano', consideraron los obispos.
Tras la difusión del documento y en rueda de prensa, el arzobispo de Buenos Aires y presidente del Episcopado argentino, Jorge Bergoglio, negó un papel mediador de la Iglesia en este conflicto.
'La mediación es algo que se pide, no que se ofrece', señaló.
'La situación es muy delicada. Da la impresión de que ninguna de las dos partes afloja. Llamamos a ambas partes para que cada uno, renunciando a parte de su posición, llegue a una forma de comunión y podamos llevar adelante a nuestra patria', dijo por su parte Agustín Radrizzani, vicepresidente del Episcopado.