Israel niega privilegio fiscal negocios Vaticano en Tierra Santa
Israel, que llegó a varios acuerdos con el Vaticano tras doce años de negociaciones desde que ambos Estados establecieron las relaciones diplomáticas, se niega aún a otorgarle exenciones impositivas sobre todo a sus bienes en Tierra Santa que producen lucro a la Santa Sede.
Los representantes de la Santa Sede en las negociaciones, alegan que ello les corresponde pues la Iglesia ha estado operando en Tierra Santa desde antes de la fundación del Estado judío, en mayo de 1948, informa este fin de semana el diario The Jerusalem Post.
Un primer acuerdo en asuntos impositivos ha sido la exención de impuestos que la Iglesia debía pagar, como otros propietarios, sobre los monasterios, pero, al parecer, deberá pagarlos cuando se trate de sus albergues para peregrinos, que operan como hoteles.
Según el rotativo, este asunto habría sido uno de los asuntos abordados por el Papa Benedicto XVI en la audiencia que concedió el jueves anterior en su despacho al presidente israelí, Moshé Katav.
El director de Asuntos del Mundo Judío e interreligioso en el Ministerio de Asuntos Exteriores israelí, Nimrod Barkán, uno de los principales negociadores israelíes, informó el miércoles pasado de los puntos de vista de su país a funcionarios del Gobierno estadounidense, y a dirigentes de las organizaciones israelitas que operan en ese país.
El primer ministro israelí, Ariel Sharón, y el titular de Asuntos Exteriores, Silván Shalom, impulsaron las negociaciones con el Vaticano, que en los últimos meses se quejó de problemas burocráticos por parte del Ministerio del Interior israelí en la concesión de visados a religiosos, y por la confiscación de tierras de la Iglesia, entre otros motivos, para levantar el 'muro de seguridad' en Cisjordania.
Esa barrera y los puestos de control israelíes, que impiden el paso de la población palestina en diversos puntos de Cisjordania dificultan al clero la prestación de sus servicios religiosos, e impide, por ejemplo, acudir a rezar a las iglesias de Jerusalén.
También acordaron las partes, por primera vez, que la Iglesia Católica tenga acceso a los tribunales israelíes, y el Estado judío contribuirá en la financiación de los servicios sociales, de salud y educacionales que proporciona a sus feligreses palestinos.
Respecto a la expropiación de tierras de la Iglesia -que custodia la Tierra Santa desde hace más de 800 años por medio de la Orden que inspiró San Francisco de Asís-, Israel ha prometido a la Santa Sede que sólo se llevarán a cabo por ley y a cambio de una compensación económica, informa el Jerusalem Post.
Tras lo informado por Barkán, pareciera que el único punto de divergencia actualmente gira en torno de los impuestos que deben pagar las instituciones lucrativas del Vaticano, como sería el caso de los albergues para peregrinos o el alquiler que perciben por predios y edificios de vivienda.
Las autoridades eclesiásticas católicas, indica el rotativo israelí, no se niegan a pagar los impuestos pero aspiran a fijar el monto por medio de un arreglo bilateral, al margen de la legislación general.
Un acuerdo de exclusividad de ese tipo, sostienen los israelíes, daría lugar a reclamos similares por otras iglesias de las que operan en Tierra Santa, entre ellas la Greco-Ortodoxa, que cuenta con ingentes bienes valuados en millones de dólares.
Barkán destacó en su informe que la discusión sobre el pago de impuestos no ensombrece las relaciones entre las dos partes, y asegura que 'El Papa es un gran amigo del pueblo judío y de Israel'.
El Papa Benedicto XVI respondió positivamente a una invitación que le hizo el presidente Katzav para visitar el país, probablemente el año próximo, para conocer restos de la que sería la más antigua iglesia de Oriente Próximo, descubiertos recientemente en Galilea.